Martes 10 Marzo 2026

Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, por lo que en la ciudad de Puebla, diferentes colectivos se organizan para realizar actividades, marchas y eventos que buscan visibilizar las injusticias y violencias que muchas mujeres continúan sufriendo hoy en día.

En el marco del 8M, El Popular, periodismo con causa salió a las calles del Centro Histórico de Puebla para conocer la opinión de un sector que muchas veces es dejado de lado: el de las adultas mayores; a fin de que concocer su postura tanto de las marchas, como de las demandas que el movimiento feminista ha impulsado en los últimos años.

Una de nuestras entrevistadas fue María Elena de 63 años, quien manifestó ser respetuosa con las marchas que se organizan cada año; sin embargo, mostró su descontento con la iconoclasia, pues para ella las protestas pacíficas y silenciosas son las que mejor dan resultados. 

Del mismo modo, expresó estar de acuerdo con la despenalización del aborto al verlo como una opción para aquellas mujeres que no cuentan con los recursos para mantener a un futuro infante: “Es preferible que se aborte a que se traigan niños a sufrir, abandonados y maltratados; incluso madres solteras que luego no los pueden ni siquiera mantener. Entonces, pues es una solución mucho mejor”.

Para Roberta de 81 años, las marchas del 8M representan una forma de expresión donde las participantes proyectan lo que sienten, por lo que se muestra a favor de demandas como la igualdad de oportunidades, así como la erradicación de la brecha salarial entre hombres y mujeres. En relación con el derecho al aborto, Roberta dio a conocer su conformidad siempre y cuando se realice por razones que afecten la salud de la madre o el producto.

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Por su parte, Verónica de 69 años declaró estar en contra de las manifestaciones al percibirlas como una forma de riña constante, donde se llevan a cabo actos de vandalismo que descalifican el empoderamiento de las mujeres. Al preguntarle sobre las medidas que toma cuando se producen las marchas del 8M, ella compartió su preferencia por resguardarse dentro de su casa o, por el contrario, dedicarse a su trabajo dentro de su negocio respetando a los contingentes con los que se llega a encontrar.

A su vez, Georgina de 69 años expresó que las marchas del 8M son muy buenas para promover el Día Internacional de la Mujer ya que, desde su punto de vista, las mujeres siempre han sido tratadas de formas infrahumanas: 

El poder masculino ha sujeto a las mujeres a descalificarlas, disminuirlas y desvalorizarlas. Yo siento que eso no es justo porque de acuerdo a mi creencia, la mujer y el hombre deben ser iguales y no debe de haber diferencias porque todos somos seres humanos”, destacó.

Respecto al derecho al aborto, Georgina también se posicionó a favor, pues comenta que cada mujer sabe las razones por las que lo practica, señalando que, a comparación de los hombres, las mujeres son quienes experimentan los cambios y riesgos dentro de su cuerpo.

Los motivos tras la resistencia a la iconoclasia en las personas mayores

La iconoclasia es definida como la intervención o destrucción intencionada de imágenes, monumentos o símbolos sagrados o de autoridad, impulsados por razones políticas, religiosas o sociales; las cuales buscan cuestionar, resignificar y destituir las narrativas de poder que representan. 

Los investigadores Dafne Ahmid Gómez y Jesús Adolfo Trujillo en su artículo “Iconoclasia y feminismos: la resignificación del espacio desde el Palacio de Gobierno de Chihuahua”, explican las razones por las que los adultos mayores encuentran resistencia a la iconoclasia como forma de protesta:

  • Valor cultural: Consideran los monumentos como símbolos de la historia local y nacional.
  • Preservación del orden público: La intervención con pintura u otros materiales a monumentos puede ser considerada como una forma de violencia contra los espacios compartidos, generando su rechazo.
  • Diferencia generacional: Las tácticas de lucha varían según la generación, por lo que a menudo este sector prefiere métodos de protesta tradicionales cimentados en el diálogo, la política institucional y marchas pacíficas.