El sector de pescaderías y marisquerías de la capital poblana se prepara para el cierre de la temporada de Cuaresma con una proyección de comercialización de 64 toneladas de producto, cifra que se espera alcanzar entre el martes 31 de marzo y el viernes 3 de abril. Las autoridades del gremio prevén que el flujo de consumidores sea favorable durante los días santos, a pesar de los retos económicos y los cambios en los hábitos de consumo religioso. Eleazar González Pérez, presidente de la Unión de Propietarios y Distribuidores de Pescaderías y Marisquerías del estado de Puebla, reconoció que las ventas han mostrado una tendencia a la baja. Explicó que un número creciente de ciudadanos ya no guarda estrictamente los días de vigilia, lo que ha impactado la demanda desde el inicio de la temporada el pasado 18 de febrero. No obstante, se espera que el corte de caja final, tras la conclusión de la Semana Mayor, arroje cifras positivas para los locatarios.
Durante un recorrido realizado por la zona especializada en productos del mar en el Centro Histórico, se constató una amplia variedad de precios que se ajustan a distintos presupuestos. Las opciones más económicas para las familias poblanas incluyen el filete de tilapia y el jurel, ambos con un costo de 65 pesos por kilogramo, seguidos por el bagre, que oscila entre los 70 y 80 pesos según el establecimiento. Por otro lado, las especies consideradas de gama alta mantienen costos elevados debido a su demanda y origen. El kilogramo de salmón supera actualmente los 280 pesos, mientras que la mantarraya se comercializa cerca de los 300 pesos por kilo. Estos valores presentan variaciones ligeras dependiendo de la ubicación específica de los puestos y la frescura del ejemplar. Te puede interesar: Restaurantes en Puebla esperan derrama de 350 millones en Semana Santa Más allá del consumo religioso, la importancia del sector radica en su capacidad como motor económico regional. Tan solo en el cuadrante que abarca de la 14 a la 18 Poniente, sobre la calle 3 Norte, se generan aproximadamente mil empleos directos cada día. Esta actividad comercial brinda sustento a cientos de familias poblanas, reafirmando a la zona como el principal punto de distribución de productos del mar en la entidad. Pese a la inflación y la crisis financiera que atraviesa el país, los distribuidores confían en que la calidad de sus productos y la afluencia turística de la temporada permitan un cierre de ciclo estable. La presidencia de la asociación dará a conocer los números exactos de derrama económica una vez finalizado el periodo vacacional de Semana Santa. |