A medida que se acerca el plazo establecido por la autoridad reguladora, crece la incertidumbre sobre la obligatoriedad de asociar las líneas de telefonía móvil con la Clave Única de Registro de Población (CURP). Esta medida tiene como objetivo principal fortalecer la seguridad y disminuir la incidencia de delitos como la extorsión, permitiendo que cada número esté legalmente vinculado a una identidad. De acuerdo con la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), no completar este trámite no eliminará la línea, pero provocará una suspensión casi total de sus funciones. A partir del primer minuto de julio de 2026, quienes decidan no registrarse quedarán desconectados del mundo digital, ya que sus dispositivos únicamente permitirán realizar llamadas de emergencia, recibir alertas críticas o contactar al servicio a clientes de su operadora. Te puede interesar: Exigen organizaciones civiles suspender registro de líneas móviles ante riesgos de ciberseguridad Las autoridades han enfatizado que la normativa vigente no ofrece alternativas legales para mantener un número activo de forma anónima, convirtiendo el proceso en un requisito indispensable para el uso cotidiano del servicio. En cuanto a la privacidad, uno de los puntos que más genera inquietud, la CRT ha aclarado que no se solicitarán datos biométricos como huellas dactilares o escaneos faciales para almacenamiento permanente. El registro se limita a proporcionar el nombre completo y la CURP. Incluso en los casos donde se requiera una validación de identidad mediante cámara, la información se procesará momentáneamente sin ser guardada en bases de datos, buscando así mitigar los temores de los usuarios sobre el manejo de su información personal. |