A un año de la desaparición de Gustavo Solano Flores, la incertidumbre y el dolor persisten para su familia, que continúa buscándolo y exigiendo avances en las investigaciones de las autoridades poblanas. Gustavo fue visto por última vez el 13 de mayo de 2025 en el municipio de Amozoc, Puebla. De acuerdo con la ficha oficial de búsqueda emitida por la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Puebla, tenía 38 años y entre sus señas particulares destacan arrugas en la frente y una cicatriz en el lado izquierdo de la nariz.
Según testimonios familiares, Gustavo trabajaba en una empresa de telefonía y desapareció cuando regresaba de la ciudad de Puebla hacia su domicilio en Amozoc. Aquella tarde visitó a sus padres, como acostumbraba, y posteriormente abordó su vehículo, pero nunca llegó a casa. Meses después, la familia denunció públicamente la falta de avances en la carpeta de investigación. Su padre aseguró que el automóvil y los teléfonos celulares de Gustavo fueron localizados abandonados en una zona despoblada, aunque acusó que las indagatorias avanzaban lentamente. Te puede interesar: CIDH documenta fallas graves en materia de búsqueda de personas en Puebla El caso también fue mencionado durante protestas en Amozoc por familias de desaparecidos. En septiembre de 2025, colectivos y familiares de al menos 12 hombres desaparecidos se manifestaron para exigir mayor intervención de autoridades estatales y municipales. A través de redes sociales, familiares y colectivos continúan difundiendo la ficha de búsqueda y piden a la ciudadanía aportar información que ayude a localizarlo. Asimismo, reiteran el llamado para que las autoridades mantengan activa la investigación y eviten que el caso quede en el olvido. En el marco de un año de su desaparición, familiares, amigos y solidarios convocaron a reunirse en el Árbol de la esperanza este 13 de mayo, para recordar y exigir su localización. |