Jueves 14 Mayo 2026

En una tarde que rindió tributo a la columna vertebral de la gastronomía mexicana, el emblemático restaurante El Mural de los Poblanos realizó como cada mayo su quinta edición del Encuentro de Moles.

El evento encabezado por Luis Javier Cué de la Fuente, no solo destacó por su calidad y sabor, sino por reunir en una misma mesa la herencia de la cocina tradicional y la maestría de figuras icónicas del país.

Cocineras tradicionales, chefs invitados y el equipo de El Mural de los Poblanos participaron en una celebración dedicada al mole y a la cocina mexicana.

Un diálogo entre regiones y fogones

La jornada contó con la presencia de dos invitadas de honor que representan el alma de nuestra cocina: la chef Carmen “Titita” Ramírez Degollado, del legendario restaurante El Bajío, y la cocinera tradicional Teresa Flores Reyes, proveniente de Quimixtlán, Puebla.

Las dos cocineras, junto al equipo de casa, ofrecieron un recorrido sensorial que exploró desde la sutileza del pato hasta la profundidad del totol.

Como invitado especial se contó con la presencia del chef oaxaqueño Alejandro Ruiz, quien se encuentra en Puebla para grabar un documental sobre las grandes maestras del mole.

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El menú: un viaje en cinco tiempos

La experiencia inició con una propuesta contemporánea del Mural de los Poblanos: una gordita de pato confitado con mole, maridada con mezcal Aislados Pichometl.

La chef “Titita” llevó a los comensales hasta Veracruz con su celebrado Mole de Xico servido con totol, una muestra de equilibrio perfecto entre especias y dulzor.

El encuentro tomó un giro profundo con la participación de la maestra Teresa Flores, quien presentó el Mole de Quimixtlán con costilla de cerdo, una joya regional que rara vez se ve en las mesas de la capital poblana.

Para el cierre de los platos fuertes, no pudo faltar el anfitrión: el mole del Mural de los Poblanos, reafirmando por qué es uno de los restaurantes referentes indiscutibles del estado.

El festín concluyó con una nota fresca de mousse de chocolate blanco y el tradicional licor poblano, La Pasita.

Gordita de pato confitado, Mole de Xico y Mole de Quimixtlán destacaron durante la quinta edición del Encuentro de Moles realizado en El Mural de los Poblanos.

El arte del maridaje

Cada tiempo fue acompañado por una selección meticulosa que incluyó vinos de la bodega Mestres y etiquetas de alta gama como Reserva Magna Nebbiolo, elevando la complejidad de los moles y demostrando la versatilidad de este platillo ante la vitivinicultura internacional.

Este encuentro reafirma a Puebla como el epicentro del sabor y al Mural de los Poblanos como un espacio dedicado a la preservación y difusión de las recetas que nos dan identidad.