Martes 02 Junio 2026

Con el inicio de la temporada de lluvias en distintas regiones del país, especialistas advirtieron que las inundaciones urbanas no dependen únicamente de la intensidad de las precipitaciones, sino también de factores como el crecimiento desordenado de las ciudades, la pérdida de áreas naturales y las limitaciones en la infraestructura de drenaje.

De acuerdo con el académico de la Universidad Iberoamericana, José Alberto Lara Pulido, los riesgos pueden identificarse a partir de ciertas condiciones del entorno que suelen repetirse en zonas con antecedentes de afectaciones por lluvias.

Entre las señales que pueden alertar a las familias destacan la presencia de encharcamientos recurrentes, hundimientos, grietas en calles o viviendas, acumulación constante de agua, saturación frecuente de drenajes durante tormentas, así como la cercanía a barrancas, cauces o zonas naturalmente bajas.

La presencia de encharcamientos recurrentes, drenajes saturados y zonas bajas puede ser una señal de riesgo de inundación en áreas urbanas.

El especialista explicó que la expansión urbana ha provocado una creciente impermeabilización del suelo, reduciendo la capacidad natural de absorción del agua de lluvia. Como consecuencia, grandes volúmenes de escurrimiento terminan en sistemas de drenaje que en muchos casos resultan insuficientes para enfrentar fenómenos meteorológicos cada vez más intensos.

Asimismo, señaló que la acumulación de basura en calles, alcantarillas y cuerpos de agua agrava el problema al obstruir el flujo del agua y favorecer inundaciones durante las tormentas.

La acumulación de basura en calles y coladeras puede obstruir el flujo del agua y aumentar el riesgo de inundaciones durante las lluvias.

Ante este escenario, recomendó a la población consultar los atlas de riesgo de sus municipios o estados, mantenerse informada a través de los reportes meteorológicos y contar con medidas preventivas como resguardar documentos importantes, identificar rutas de evacuación y elaborar planes familiares de emergencia.

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Lara Pulido destacó que la atención al problema requiere estrategias de largo plazo que incluyan la recuperación de áreas permeables, el mantenimiento constante de la infraestructura hidráulica, la incorporación de infraestructura verde y una mejor planeación urbana frente a los efectos del cambio climático.

Las recomendaciones cobran relevancia ante las lluvias registradas en diversas entidades del país durante las últimas semanas, así como por el incremento de eventos meteorológicos extremos que han generado afectaciones en viviendas, vialidades y servicios públicos.