Lunes 06 Julio 2026

En un contexto social marcado por la polarización y la inmediatez digital, las universidades se enfrentan a un dilema que va mucho más allá de actualizar sus planes de estudio o escalar en los rankings de competitividad.

Para Alejandro Guevara Sanginés, rector de la universidad Iberoamericana Puebla, el verdadero desafío radica en formar “almas” capaces de sostener una voz crítica, pero profundamente propositiva, en un mundo que a menudo prefiere la superficialidad.

Inspirada en la tradición jesuita, la Ibero Puebla asume lo que su rector denomina una labor “profética”. Bajo el lema "La verdad nos hará libres", la institución busca levantar la voz ante cualquier acto de autoridad o ente social que atropelle los derechos humanos, buscando siempre la justicia a través de la paz.

“Cuando haya algún acto ya sea de autoridad o de algún otro ente dentro de la sociedad que atropelle, que lastime o que vaya en contra de los derechos humanos, la Universidad Iberoamericana siempre levantará la voz para acompañar a las víctimas, para denunciar y tratar que la paz sea fruto de la justicia. Por ahí va nuestra nuestra labor, ser siempre esta voz crítica, pero.. siempre tenemos que ser propositivos”

Aseguró en entrevista para El Popular, periodismo con causa.

 

¿Cómo mantener una voz crítica en tiempos de la hegemonía de Morena?

Sin embargo, mantener este contrapeso crítico no es tarea sencilla en el panorama político actual de México. En tiempos de Morena, donde los equilibrios de poder se han desdibujado, Alejandro Guevara enfatiza que la clave está en criticar con fundamentos y mantener una apertura absoluta al diálogo.

“Es difícil (mantener una voz crítica), pero partimos de ser críticos, pero respetuosos. Entonces, siempre la crítica debe estar acompañada de fundamentos y de una apertura al diálogo y así lo hemos manifestado con los presidentes municipales y con el propio gobernador

Explica el rector que en agosto cumplirá un año al frente de una de las universidades más importantes de Puebla.

Como muestra de este vínculo respetuoso pero firme, Alejandro Guevara comparte el ejemplo del acompañamiento que la universidad hace con colectivos de madres buscadoras. A través de iniciativas de paz, dice, han logrado tender puentes directos con el gobierno del estado, permitiendo que las autoridades escuchen de primera mano a las víctimas.

“Se ha podido generar ese vínculo para que escuchen y siento que ha habido apertura también por parte del gobierno. Entonces, esa confianza se va construyendo”

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La tecnología debe estar en el justo medio

La entrevista gira inevitablemente hacia la tecnología, la Inteligencia Artificial y el impacto de los dispositivos móviles en las nuevas generaciones. Mientras países europeos como Dinamarca han tomado medidas drásticas prohibiendo las tabletas en la educación primaria para favorecer las conexiones neuronales que provoca la escritura a mano, Alejandro Guevara reconoce que en la universidad la censura es inviable.

“No nos podemos volver censuradores. La inteligencia está en el balance, en el justo medio”, afirma, evocando el principio aristotélico.

El reto para las y los docentes de la Ibero Puebla no es competir contra la Inteligencia Artificial, sino canalizarla. Por eso, el rector propone un modelo dialéctico y flexible: días donde el examen se realiza “a la antigüita”, con papel y lápiz, para forzar el pensamiento reflexivo y días donde se reta al alumnado a utilizar la Inteligencia Artificial y las redes para resolver problemas complejos.

“La idea es que utilicemos la Inteligencia Artificial y los aparatos en tanto sirvan para un fin superior, que es tu formación como persona y como profesionista competente, pero también compasivo”

Asegura el doctor en Economía.

 

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¿Las generaciones pasadas eran mejores?

Alejandro Guevara rechaza de forma tajante la idea de que “las generaciones pasadas eran mejores”. Lo que hoy enfrentan las juventudes es un entorno radicalmente distinto: dinámicas económicas donde ambos padres trabajan, infancias que crecen en soledad y las secuelas psicológicas de una postpandemia que evidenció la fragilidad de la vida.

Lo cierto, asegura, es que las aulas reciben hoy a jóvenes más inquietos y ansiosos, pero también con una conciencia mucho más despierta que la de sus progenitores.

Para combatir este vacío existencial y las alarmantes tasas de ideación suicida que han repuntado en los últimos años, el rector explica que la universidad despliega una estrategia multidimensional. Además de un robusto departamento de Psicología y un Centro de Orientación que funciona como red de contención sicoafectiva, la Ibero Puebla apuesta por el deporte, la cultura y el contacto crudo con la realidad.

“Parte de la angustia existencial y de otra índole se atenuan bastante en la medida que tienes un reflejo y un espejo con un par con el que tienes intereses comunes y con el que puedes generar cosas creativas. Eso llena muchos vacíos existenciales”, indica.

Para el rector, el servicio social de inserción en comunidades campesinas e indígenas funciona como una terapia efectiva para las y los estudiantes, ya que al contrastar sus angustias personales con la lucha diaria por la supervivencia en la ruralidad, la juventud relativiza su crisis y encuentra un sentido de trascendencia a través del servicio.

“Mucho del vacío existencial, de la superficialidad de nuestros tiempos, se puede enfrentar cuando se abre los ojos a otras realidades. Cuando una persona tiene la experiencia de vivir en una comunidad ve la sencillez, el trabajo de la persona y lo contrasta con los problemas que trae, se ubica, relativiza”

 

Estudiar en universidades privadas en México sale caro

Estudiar en una universidad privada en México representa una inversión millonaria para las familias, un esfuerzo que a menudo topa con la pared del desempleo o la informalidad al egresar. Al respecto, Alejandro Guevara aclara que la Ibero Puebla opera sin fines de lucro, reinvirtiendo cada peso en la institución y manteniendo becados a dos de cada tres alumnos de su matrícula.

Detalla que la promesa de la universidad no es garantizar la riqueza económica, sino dotar de herramientas para la vida. Bajo la premisa de “aprender a aprender”, la institución busca formar profesionistas que no se congelen ante los cambios del entorno.

Al final del día, la ventaja competitiva que Alejandro Guevara defiende para la Ibero Puebla no se mide en algoritmos o infraestructura, sino en su formación humanista.

“No queremos formar a los mejores del mundo en la lógica del mundo, en la lógica capitalista o en la lógica populista... Queremos formar a los mejores del mundo por su contribución. La mejor medida de que una universidad es buena es preguntarte dónde están sus egresados y qué están haciendo. Y si están haciendo cosas para cambiar el mundo en sentido positivo, puedes estar satisfecho y si no tienes que replantearte cómo los estás formando. Eso es esa es nuestra filosofía”, concluye.