Viernes 24 Julio 2026

Una familia urbana de cuatro integrantes necesita un ingreso neto conjunto de 19 mil 552 pesos mensuales para superar estadísticamente la Línea de Pobreza por Ingresos, de acuerdo con los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), lo que evidencia que la canasta básica continúa siendo inaccesible para muchas familias mexicanas.

El reporte correspondiente a junio de 2026 ubicó la Línea de Pobreza por Ingresos (LPI), que contempla el costo de la canasta alimentaria y no alimentaria, en 4 mil 888 pesos mensuales por persona en el ámbito urbano y 3 mil 548 pesos en el rural.

El costo de los alimentos y otros bienes esenciales continúa presionando el ingreso de las familias mexicanas, especialmente en las zonas urbanas.

Para el caso de Puebla, esto significa que un hogar urbano de cuatro integrantes requiere ingresos de casi 20 mil pesos al mes para superar dicho umbral, mientras que una familia de cuatro personas en una comunidad rural necesita alrededor de 14 mil 192 pesos mensuales.

Aunque los valores registraron una ligera disminución respecto a mayo, debido principalmente a una reducción temporal en el precio de algunas frutas y verduras, la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos aumentó anualmente 4.6 por ciento en las zonas urbanas y 3.1 por ciento en las rurales, por encima del ritmo de la inflación general.

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La UPAEP plantea medidas para contener el impacto en los hogares

Especialistas del Centro de Investigación e Inteligencia Económica (CIIE) de la UPAEP advirtieron que el costo de los alimentos esenciales continúa presionando la economía de los hogares, pese a la desaceleración de la inflación general, por lo que una familia que depende de un salario mínimo aún enfrenta dificultades para cubrir sus necesidades alimentarias básicas, especialmente en las zonas urbanas.

El costo de los alimentos y otros bienes esenciales continúa presionando el ingreso de las familias mexicanas, especialmente en las zonas urbanas.

Durante la presentación del Monitor de Alimentación y Pobreza Regional, Alfonso Mendoza Velázquez, director del CIIE, informó que el análisis pasará de una periodicidad bimestral a una mensual, con el fin de dar seguimiento más puntual a la evolución de los precios. El estudio utiliza la metodología desarrollada por el CONEVAL y retomada por el INEGI, adaptada para estimar el costo de la canasta básica por entidad y ciudad.

Para reducir el impacto en los hogares, los especialistas recomendaron comparar precios, planificar las compras y optar por alimentos de temporada cuando existan incrementos en productos específicos. A nivel de política pública, plantearon fortalecer la producción nacional de fertilizantes, reducir la dependencia de importaciones y mejorar los apoyos al sector agroalimentario para evitar choques de oferta que eleven los precios.