26 Julio 2026

Puebla se mantiene entre las 10 entidades con más casos acumulados de hepatitis viral A y hepatitis viral B en el país, de acuerdo con el Boletín de Vigilancia Epidemiológica correspondiente a la semana 27 de 2026, elaborado por la Secretaría de Salud federal con información acumulada hasta la semana epidemiológica 26.

El estado registra 41 casos de hepatitis A, 22 en hombres y 19 en mujeres, cifra que lo ubica en el noveno lugar nacional. En cuanto a hepatitis B, suma 10 casos, distribuidos de manera equitativa entre hombres y mujeres, con lo que ocupa el séptimo lugar, empatado con otras entidades.

A nivel nacional, el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica reporta mil 381 casos de hepatitis A y 413 de hepatitis B, lo que representa un promedio de 43.2 casos y 12.9 casos por entidad, respectivamente. Con esas cifras, Puebla se mantiene ligeramente por debajo de la media nacional en ambas enfermedades.

En hepatitis A, las entidades con más casos acumulados son Ciudad de México (170), Sonora (150), Estado de México (111), Chiapas (90) y Guerrero (76). En contraste, Campeche no registra casos, mientras que Colima suma seis y Zacatecas, Querétaro y Tlaxcala contabilizan 10 cada uno.

 

Respecto a la hepatitis B, Baja California encabeza la lista con 47 casos, seguida de Ciudad de México (33), Yucatán (29), Oaxaca (28) y Jalisco (25). En el extremo opuesto se encuentran Colima y Tlaxcala, con un caso cada uno; Aguascalientes con dos; Durango con cuatro y Coahuila con cinco.

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De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la hepatitis A se transmite principalmente por el consumo de agua o alimentos contaminados, mientras que la hepatitis B se contagia por contacto con sangre u otros fluidos corporales infectados y puede evolucionar hacia una enfermedad hepática crónica si no se detecta y trata oportunamente.

La Secretaría de Salud recomienda mantener actualizado el esquema de vacunación, lavarse las manos con frecuencia, consumir agua potable y adoptar prácticas sexuales seguras para reducir el riesgo de contagio de ambas enfermedades.