Viernes 07 Agosto 2026

En México, apenas el 34% de los bebés recibe lactancia materna exclusiva durante sus primeros seis meses de vida, por debajo de la meta del 50% que estableció la Organización Mundial de la Salud (OMS) para 2025.

Dos análisis académicos, uno publicado en la revista Conecta Libertad y otro por el Instituto Nacional de Pediatría de la CIudad de México, explican que el problema no radica en las madres, sino en la falta de apoyo estructural de la sociedad mexicana.

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Las barreras laborales y sociales limitan la lactancia

La licencia de maternidad en México es de solo 12 semanas, un periodo insuficiente para cumplir la recomendación internacional de seis meses de lactancia exclusiva, según el ensayo de Conecta Libertad.

El problema se agrava porque más de la mitad de las mujeres mexicanas trabaja en el sector informal, lo que las deja sin acceso a licencias, lactarios o protección legal alguna durante la crianza.

A esto se suman mitos persistentes, como creer que la leche materna no llena al bebé, y el juicio social hacia las mujeres que amamantan en público, señalan los estudios.

Los autores también documentan fallas en el personal de salud, que a menudo entrega información desactualizada y no da seguimiento a las madres, dejándolas solas en un proceso complicado.

La depresión posparto, que según los estudios afecta a una parte considerable de las mujeres en México, tampoco recibe suficiente atención, pese a su impacto directo en la producción de leche.

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Guía de lactancia materna marca los primeros 1,000 días como clave

El IMSS y la UNICEF desarrollaron una guía interinstitucional que identifica los primeros 1,000 días, desde la concepción hasta los 2 años, como la ventana de oportunidad más importante para prevenir enfermedades futuras como obesidad y diabetes.

El documento recomienda lactancia exclusiva y a libre demanda hasta los 6 meses, sin agua ni tés, y continuar amamantando junto con alimentos sólidos hasta los 2 años o más si la madre y el hijo lo desean.

Entre los beneficios que documenta la guía destaca un aumento de hasta 3.4 puntos de IQ en los bebés amamantados, además de protección contra muerte súbita y leucemia infantil, y una reducción de hasta 37% en el riesgo de cáncer de ovario en las madres.

La guía también desmiente creencias comunes: aclara que la leche materna no se hace "agua" después de los 6 meses, que el dolor al amamantar no es normal y suele indicar mal agarre, y que a mayor succión, mayor producción de leche.

La lactancia es un derecho humano que exige compromiso colectivo

El estomatólogo pediatra Eduardo De la Teja Ángeles, del Instituto Nacional de Pediatría, plantea que la lactancia debe entenderse como un derecho humano fundamental, no como una decisión exclusiva de la madre.

Los estudios coinciden en que amamantar reduce enfermedades respiratorias y gastrointestinales en el bebé, y disminuye el riesgo de cáncer de mama y de ovario en la madre.

Estos beneficios también representan un ahorro económico, pues los bebés amamantados enferman menos y reducen el gasto en medicinas y atención hospitalaria para las familias.

Los especialistas coinciden en que urge un esfuerzo coordinado entre gobierno, empresas y sociedad, mediante leyes laborales más amplias, espacios dignos para la lactancia en los centros de trabajo, y campañas que eliminen los mitos alrededor de amamantar en público.

Las madres que enfrenten dificultades para amamantar pueden acudir a los servicios de orientación en lactancia disponibles en las unidades de salud del IMSS y del sector público.