En la industria de la construcción, uno de los mayores retos cuando se trabaja en una obra alejada de zonas urbanas es contar con el suministro eléctrico necesario. Cuando no existe una red pública cercana o la energía es irregular, el uso de plantas de luz es necesario para que los trabajos continúen sin interrupciones. Por esta razón, muchas empresas constructoras acuden a la renta de maquinaria ligera para encontrar equipos que se adapten a las condiciones y necesidades de sus proyectos. Sin embargo, elegir y rentar una planta de luz no es una decisión que deba tomarse a la ligera, ya que requiere un análisis previo y una planeación adecuada. Cuando este proceso no se realiza con cuidado, pueden presentarse fallas, paros en la obra y gastos no previstos. Los siguientes puntos pueden servirte como guía para seleccionar el equipo más adecuado: Entender la potencia que necesita la obraEl primer paso para elegir una planta de luz es definir cuánta energía se va a requerir al mismo tiempo. En una obra remota, el generador suele alimentar herramientas eléctricas, equipos de soldadura, sistemas de iluminación, oficinas móviles y, en algunos casos, maquinaria auxiliar. Cada uno de estos equipos tiene un consumo específico que se mide en kilowatts o kilovoltampers, por lo que conocer estos datos facilita una elección adecuada. En los generadores existen dos valores. Los kW indican la energía real que utilizan los equipos conectados. Los kVA muestran la capacidad total de la planta. Por ejemplo, una planta de 25 kVA puede entregar alrededor de 20 kW en operación continua, mientras que una de 225 kVA proporciona cerca de 180 kW. Esta diferencia está relacionada con el factor de potencia y ayuda a dimensionar el equipo de acuerdo con la carga real de la obra. Para calcular la potencia necesaria, considera:
En trabajos pequeños o de mantenimiento, un generador portátil cercano a 7 kW puede cubrir herramientas ligeras y alumbrado básico. En obras de tamaño medio, una planta insonorizada de 25 a 45 kVA puede alimentar oficinas de obra, soldadoras y equipos eléctricos de uso continuo. Y en proyectos industriales o frentes de trabajo con alta demanda, es habitual utilizar plantas de 225 kVA, 300 kVA o mayores, diseñadas para operar jornadas largas.
Duración diaria de operación y autonomía del equipoEn una obra remota, la planta de luz puede usarse solo algunas horas o permanecer encendida durante turnos completos. Este punto define también el tipo de equipo que se debe rentar. Un generador eléctrico diseñado para respaldo ocasional no responde igual que uno diseñado para trabajar de forma continua. Las fichas técnicas de las plantas de luz muestran dos tipos de potencia. La potencia PRP indica la capacidad del equipo para operar durante jornadas prolongadas sin afectar el motor. La potencia standby está pensada para emergencias y periodos cortos de uso. En trabajos de obra, la potencia PRP es el dato que se debe tomar como referencia principal. También es importante revisar la autonomía del equipo. Esta depende del consumo de combustible y del tamaño del tanque. Por ejemplo, una planta de 225 kVA puede consumir alrededor de 47 litros por hora a carga completa y contar con un tanque de 450 litros, lo que permite cerca de 12 horas de operación continua. En equipos de mayor capacidad, como una planta de 620 kVA, el consumo puede superar los 120 litros por hora, lo que hace indispensable planear bien la recarga de combustible, especialmente en zonas alejadas. Al analizar las horas de uso diario, evalúa:
Una planta sobredimensionada eleva el consumo sin aportar beneficios reales. Un equipo justo o pequeño obliga a trabajar al límite. Encontrar un balance entre potencia y autonomía permite que la obra se mantenga operando de forma estable.
Tipo de planta de luz y condiciones del entornoNo todas las obras remotas son iguales. Algunas se desarrollan en zonas abiertas, otras en espacios confinados o cercanos a comunidades. Las condiciones del entorno influyen directamente en el tipo de planta que conviene rentar. Las plantas insonorizadas son las más utilizadas en construcción. Cuentan con una cabina que reduce el nivel de ruido y protege el equipo del polvo, la humedad y la intemperie. Este tipo de generadores es común en rangos que van desde los 25 kVA hasta más de 600 kVA, con configuraciones monofásicas o trifásicas y voltajes como 220 V o 480 V. En cuanto al combustible, la mayoría de las plantas utilizadas en obra funcionan con diésel. Este tipo de motor ofrece mejor rendimiento en jornadas largas y mayor resistencia al trabajo continuo. Las condiciones del entorno que deben evaluarse incluyen:
Monofásico o trifásico según la instalación eléctricaUno de los errores más frecuentes al rentar una planta de luz es no revisar el tipo de corriente que necesita la obra. Las plantas pequeñas y portátiles suelen ofrecer salidas monofásicas de 120 o 240 V, suficientes para herramienta básica y alumbrado. En cambio, muchas obras medianas y grandes trabajan con instalaciones trifásicas, especialmente cuando se utilizan motores eléctricos, tableros industriales o equipos de mayor potencia. Las plantas trifásicas permiten distribuir mejor la carga y reducir caídas de voltaje. Por ejemplo, una planta de 25 kVA puede ofrecer salida trifásica con neutro y, al mismo tiempo, tomas monofásicas para distintos equipos. En plantas de 225 kVA o más, el voltaje típico suele ser 480 V, pensado para aplicaciones industriales y de construcción pesada. Antes de definir el generador, verifica:
El valor de rentar con un proveedor especializadoEn una obra remota, cualquier falla eléctrica provoca horas perdidas, personal detenido y ajustes constantes al calendario. Por eso, la elección del proveedor es tan relevante como la del equipo. Rentar una planta de luz implica mucho más que recibir un generador y ponerlo a trabajar. Trabajar con proveedores que cuenten con sucursales en ciudades estratégicas facilita la atención técnica, el acceso a refacciones y una respuesta más rápida ante cualquier imprevisto. Un proveedor confiable brinda asesoría desde el inicio, ayuda a definir la potencia adecuada y el tipo de planta según la obra. También incluye mantenimiento preventivo, revisión de niveles, filtros y sistemas de enfriamiento, además de equipos en buen estado preparados para jornadas exigentes. Al evaluar opciones de renta, es recomendable fijarse en:
Este respaldo técnico permite que el encargado de obra se concentre en la ejecución del proyecto, con la tranquilidad de contar con un suministro eléctrico confiable y un equipo en buen estado.
Contar con un suministro eléctrico confiable es una de las bases para que una obra remota se mantenga en operación. Elegir la planta de luz adecuada implica revisar la potencia necesaria, las horas de uso, el consumo de combustible y las condiciones del entorno. Cuando estas decisiones se toman con información técnica bien definida y con el respaldo de proveedores con experiencia y presencia en zonas estratégicas, se reducen los riesgos y se mantiene el ritmo de trabajo. La renta de generadores o plantas de luz permite asegurar continuidad operativa, mejor control de costos y mayor tranquilidad durante todo el proyecto. |