08 Marzo 2026

Cada año, el 8 de marzo, miles y millones de mujeres salen a las calles en distintas partes del mundo para participar en las marchas del Día Internacional de la Mujer, una fecha dedicada a visibilizar la lucha por la igualdad y los derechos de las mujeres.

Aunque hoy las movilizaciones forman parte del calendario global de protestas sociales, su historia comenzó hace más de un siglo y ha estado marcada por huelgas, marchas masivas y acciones simbólicas que han ayudado a definir la lucha feminista contemporánea.

Estos son algunos de los momentos clave que explican el origen y la evolución de las marchas del 8M en el mundo y en México.

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1917: la protesta que impulsó la Revolución rusa

Uno de los antecedentes históricos más importantes para las mujeres ocurrió el 8 de marzo de 1917, cuando miles de trabajadoras textiles salieron a protestar en Petrogrado, actual San Petersburgo.

Las manifestantes exigían “pan y paz” en medio de la escasez provocada por la Primera Guerra Mundial. Lo que comenzó como una huelga de trabajadoras terminó desencadenando protestas masivas que derivaron en la caída del zar Nicolás II.

Este episodio es considerado uno de los primeros momentos en que una movilización encabezada por mujeres provocó un cambio político.

1977: el reconocimiento internacional del 8 de marzo

Décadas después, el Día Internacional de la Mujer fue reconocido oficialmente cuando la Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclamó el 8 de marzo como fecha internacional para conmemorar la lucha por los derechos de las mujeres.

El reconocimiento ayudó a que cada vez más países adoptaran la fecha y organizaran marchas, protestas y actividades de reflexión sobre temas como la desigualdad laboral, violencia de género, derechos sexuales y reproductivos, así como la participación de las mujeres en esferas sociales, empresariales y políticas.

2017 y 2018: Paro internacional de mujeres y nueva ola feminista

Uno de los momentos más significativos del movimiento feminista contemporáneo ocurrió con el Paro Internacional de Mujeres, convocado en 2017 y 2018. La iniciativa llamó a las mujeres a detener actividades laborales, escolares y de consumo.

La convocatoria logró movilizaciones en más de 170 países, con marchas multitudinarias en ciudades de Europa, América Latina y Estados Unidos.

Para muchas especialistas, este movimiento marcó el auge de la llamada “cuarta ola feminista”, caracterizada por la organización global a través de redes sociales.

2019: Performances y nuevas formas de protesta

En los últimos años, el feminismo también ha adoptado nuevas formas de protesta que combinan arte, música y acciones colectivas.

Uno de los ejemplos más influyentes fue el performance “Un violador en tu camino”, creado en 2019 por el colectivo chileno Las Tesis.

La intervención denunciaba la violencia sexual y la impunidad institucional. Su coreografía y su mensaje fueron replicados en decenas de países durante marchas feministas, convirtiéndose en un símbolo internacional del movimiento.

2020: La importancia del 8M en México

En México, las movilizaciones del 8 de marzo comenzaron a cobrar mayor visibilidad a finales del siglo XX, pero en los últimos años se han transformado en una de las protestas sociales más grandes del país.

Las demandas en los distintos estados del país suelen centrarse en la exigencia de justicia para víctimas de feminicidio, el combate a la violencia contra las mujeres, la igualdad salarial, el acceso a derechos reproductivos y la erradicación del acoso y el abuso sexual en espacios como hogares, escuelas y centros laborales.

El 8 de marzo de 2020 se convirtió en un momento clave para el movimiento feminista mexicano, pues cientos de miles de mujeres marcharon en la Ciudad de México y en diversas entidades para exigir acciones frente a la violencia de género y los feminicidios.

La movilización fue considerada una de las más grandes en la historia reciente de México y colocó el tema de la violencia contra las mujeres en el centro del debate público.

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Antimonumentas para protestar en el espacio público

Entre las acciones simbólicas que han surgido dentro del movimiento feminista en México destacan las antimonumentas, es decir, estructuras instaladas por colectivas feministas en espacios públicos para recordar a víctimas de violencia y exigir justicia.

Una de las más conocidas se encuentra en el centro de la Ciudad de México, cerca del Palacio de Bellas Artes, y muestra el símbolo femenino acompañado de la consigna “Ni una más”.

Estas instalaciones se han replicado en distintas ciudades del país y se han convertido en símbolos permanentes de memoria y denuncia.

Mujeres impulsan el paro nacional “Un Día Sin Nosotras”

Un día después de las marchas del 8 de marzo de 2020 ocurrió otro momento crucial del movimiento feminista en México: el paro nacional “Un Día Sin Nosotras”, conocido como 9M.

La convocatoria invitó a que las mujeres no asistieran a sus trabajos, escuelas ni actividades públicas durante 24 horas pata visibilizar el impacto que tendría la ausencia de las mujeres en la sociedad y en la economía.

Ese día, oficinas, escuelas y comercios registraron una notable ausencia de mujeres, lo que generó un fuerte impacto mediático y social. El mensaje fue claro: si las mujeres faltan, el país se detiene.