Pobladores de San Juan Ozelonacaxtla, junta auxiliar del municipio de Huehuetla, denunciaron la falta de respuesta de las autoridades municipales, estatales y federales a su exigencia de cerrar de forma definitiva el relleno sanitario ubicado a aproximadamente kilómetro y medio del centro de la comunidad, el cual, aseguran, ya cumplió su vida útil y ahora representa un riesgo ambiental y sanitario. A cinco días del plantón instalado en el acceso al sitio, los habitantes señalaron que no hay una solución debido a la ausencia de autoridades en el territorio. El basurero fue instalado en 2009 con la finalidad de recibir residuos de cinco municipios poblanos durante un periodo estimado de 15 años. Sin embargo, con el paso del tiempo se transformó en un relleno intermunicipal que hoy recibe basura de 11 municipios de Puebla y al menos uno del estado de Veracruz, sin que la población fuera informada o consultada. Te puede interesar: Comunidades tutunakú cierran basurero intermunicipal en Sierra Norte Los pobladores afirmaron que el impacto ambiental es visible en calles y terrenos aledaños, donde se observan escurrimientos de lixiviados provenientes del basurero que ya se encuentra rebasado. Indicaron que, en temporada de lluvias, estos líquidos se desbordan hacia zonas bajas de la comunidad, afectando cultivos, potreros y un manantial que abastece de agua a la población. La inconformidad se intensificó en 2024, cuando una parte de la estructura colapsó y provocó un derrumbe de basura, lo que llevó a los habitantes a organizar asambleas y enviar oficios a la presidenta municipal de Huehuetla, Georgina Paulino Díaz; a la Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial (Smadsot); y a la Secretaría de Gobernación estatal (Segob). Aunque personal de la Smadsot acudió inicialmente a evaluar daños, los pobladores señalaron que la Segob convocó a una mesa de diálogo en la ciudad de Puebla bajo condiciones que consideraron excluyentes, al permitir solo tres representantes y obligarlos a trasladarse durante cinco horas, lo que no se ajusta a su forma de organización basada en asambleas comunitarias, según relató Jairo García, habitante del lugar. En tanto, Sergio Hernández señaló que, aunque la alcaldesa expresó verbalmente su apoyo al cierre definitivo del relleno, este respaldo no se reflejó en su presencia en el sitio. Mientras tanto, el plantón continúa con un campamento comunitario y el bloqueo del acceso principal para impedir el ingreso de más camiones de basura. Para más información, consulta la nota completa en El Sol de Puebla. |