Sábado 13 Junio 2026

 Al advertir que “ninguna autorización ambiental es un cheque en blanco”, la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena Ibarra, anunció una revisión a las licencias otorgadas entre 2014 y 2018 para la construcción de la planta de amoniaco de la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) en Topolobampo.

Pese al ofrecimiento de instalar mesas técnicas de evaluación, integrantes del colectivo ¡Aquí no! rechazaron frenar sus movilizaciones y confirmaron que mantendrán el plantón indefinido en las inmediaciones del sitio hasta lograr la cancelación definitiva del proyecto.

Comunidades pesqueras e indígenas sostienen que el proyecto petroquímico vulnera sus derechos ambientales, pesqueros y territoriales en la zona costera.

Durante la reunión, los habitantes de las comunidades originarias y activistas expusieron una serie de afectaciones e inconsistencias en las tres Manifestaciones de Impacto Ambiental que abarcan la planta, las llenaderas y el muelle. Los inconformes compartieron de primera mano sus inquietudes respecto a la destrucción de ecosistemas costeros, el impacto negativo en la actividad pesquera local y las limitaciones en el acceso al agua potable y saneamiento.

Asimismo, denunciaron presuntas irregularidades operativas actuales, como descargas de agua no reguladas y daños directos a zonas de manglar que ya fueron documentados en video por los propios pobladores.

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Ante estos reclamos, la Federación acordó que la Procuraduría Federal de la Protección al Ambiente (Profepa) coordinará una inspección física y actualizada la próxima semana para verificar las afectaciones denunciadas. De igual forma, la Semarnat se comprometió a destrabar el Plan de Manejo de la Zona Ramsar para su inscripción ante la Unesco, realizar una Evaluación de Riesgo Integral por la cercanía con instalaciones de Pemex y citar formalmente a los directivos de GPO para exponerles las demandas de las comunidades indígenas, cuyo derecho a la libre manifestación quedó garantizado por las autoridades.

Finalmente, Bárcena Ibarra asumió el compromiso de destrabar el Plan de Manejo de la Zona Ramsar para concretar su inscripción formal ante la Unesco, además de coordinar una Evaluación de Riesgo Integral debido a la colindancia del proyecto con instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex).

La funcionaria federal instruyó a dependencias como la Conagua para que revisen de manera prioritaria el abasto de agua potable y el saneamiento en el sistema lagunar, el cual padece un histórico proceso de eutroficación por exceso de nutrientes.