Con veladoras encendidas y consignas como “Aquí no” y “Topo no se vende, el mar se defiende”, comunidades mayo-yoreme y colectivos como Conexiones Climáticas y el Colectivo Ecológico ¡Aquí no! denunciaron la imposición del megaproyecto impulsado por el consorcio suizo-alemán Proman, que busca instalar la planta de amoniaco más grande de América Latina, con una producción superior a 2 mil toneladas diarias.
Recordó que la bahía de Ohuira, reconocida desde 2009 por el Convenio Ramsar como sitio de importancia internacional, es parte esencial de la cosmovisión indígena y sustento de su pueblo: “La bahía de Ohuira es nuestra vida, es nuestro sustento, es nuestra cosmovisión”.
La protesta en la capital se suma a las acciones de resistencia en Topolobampo, donde las comunidades mantienen un plantón en la Asipona para impedir el paso de maquinaria llegada desde Alemania el pasado 29 de mayo. Hasta ahora, los defensores han logrado frenar el avance de las obras. Te puede interesar: Más de 12 megaproyectos ambientales mantienen conflictos activos en México Los colectivos acusaron que mientras Suiza y Alemania aplican leyes ambientales estrictas en sus territorios, promueven en México proyectos que violan derechos ambientales y ponen en riesgo los ecosistemas costeros. Las movilizaciones contra la planta de amoniaco se han replicado en Culiacán y en redes sociales, donde se denuncia la complicidad de autoridades mexicanas en la imposición de megaproyectos y se exige la protección de los territorios indígenas.
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