Martes 30 Junio 2026

El estado de Puebla mantendrá condiciones de inestabilidad atmosférica durante esta semana, con pronóstico de lluvias fuertes, descargas eléctricas y posibles granizadas, de acuerdo con el reporte extendido del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

Las precipitaciones también afectarán a gran parte de la zona centro del país, donde se prevén chubascos y lluvias de leves a intensas.

Asimismo, la ciudad de Puebla podría registrar lluvias intermitentes, chubascos, tormentas eléctricas y encharcamientos, aunque con menores acumulados que las zonas norte y sureste del estado.

Te puede interesar: No es solo la basura; drenaje obsoleto y urbanización descontrolada inundan Puebla: Ibero

Para este martes 30 de junio, el pronóstico prevé lluvias fuertes de entre 25 y 50 milímetros en la zona norte de Puebla, mientras que en el resto del estado se esperan intervalos de chubascos y condiciones de inestabilidad.

Además, se pronostican rachas de viento de entre 30 y 50 kilómetros por hora, con temperaturas máximas de 30 a 35 grados Celsius en las regiones norte y suroeste de la entidad.

Las precipitaciones aumentarán el miércoles 1 de julio, cuando se esperan lluvias muy fuertes de 50 a 75 milímetros en el sureste poblano, una región que comprende municipios de la Sierra Negra y la Mixteca, donde las autoridades recomiendan extremar precauciones ante posibles deslavescrecidas de ríos y encharcamientos.

Para el jueves 2 de julio, las lluvias más intensas se concentrarán en el norte y sureste del estado, nuevamente con acumulados de 50 a 75 milímetros, mientras que el viernes 3 de julio las precipitaciones disminuirán, aunque persistirán los chubascos de entre 5 y 25 milímetros en diversas regiones de Puebla.

Las condiciones meteorológicas en Puebla forman parte de un sistema de inestabilidad que también afectará a la zona centro del país, donde se pronostican lluvias en Ciudad de México, Estado de México, Tlaxcala, Morelos, Hidalgo y Querétaro.

Las autoridades advirtieron que las precipitaciones podrían generar incrementos en los niveles de ríos y arroyosdeslavesencharcamientos e inundaciones en zonas bajas, además de posibles descargas eléctricas y caída de granizo.