Sábado 25 Julio 2026

Ante la insistencia de la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) por continuar con las obras de una megaplanta de amoniaco en Topolobampo, Sinaloa, la organización Greenpeace México lanzó una nueva ofensiva legal y pública para frenar el proyecto.

Como parte de esta estrategia, la ONG envió misivas directas a los directivos del Grupo Proman y al banco alemán KfW IPEX-Bank exigiendo la detención inmediata de los trabajos y el retiro del financiamiento económico.

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Greenpeace advirtió sobre las graves amenazas que la instalación representa para la salud pública y el ecosistema marino de la Bahía de Ohuira, un humedal protegido catalogado como Sitio Ramsar.

La organización se sumó formalmente a la resistencia territorial que mantienen comunidades indígenas Mayo-Yoreme y colectivos locales en contra del complejo petroquímico, el cual pretende proyectar una producción anual de hasta 800,000 toneladas de amoniaco anhidro.

La Bahía de Ohuira, sitio Ramsar de alta diversidad marina, se mantiene en el centro del conflicto entre comunidades indígenas, Greenpeace y la empresa petroquímica GPO.

Especialistas alertan que la operación y construcción de la planta pondría en riesgo directo la pesca artesanal y la biodiversidad de la bahía, hábitat de especies como ballenas, delfines y moluscos.

Pese a que la empresa solicitó una reunión con la ONG para el próximo lunes 27 de julio, Greenpeace urgió al Gobierno de México a cancelar definitivamente el megaproyecto y suspender permisos para obras vinculadas a combustibles fósiles que vulneren los derechos de los pueblos originarios.