Ante la insistencia de la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) por continuar con las obras de una megaplanta de amoniaco en Topolobampo, Sinaloa, la organización Greenpeace México lanzó una nueva ofensiva legal y pública para frenar el proyecto. Como parte de esta estrategia, la ONG envió misivas directas a los directivos del Grupo Proman y al banco alemán KfW IPEX-Bank exigiendo la detención inmediata de los trabajos y el retiro del financiamiento económico. Te puede interesar: Grupos indígenas de Ohuira 'clausuran' planta de amoniaco en Topolobampo Greenpeace advirtió sobre las graves amenazas que la instalación representa para la salud pública y el ecosistema marino de la Bahía de Ohuira, un humedal protegido catalogado como Sitio Ramsar. La organización se sumó formalmente a la resistencia territorial que mantienen comunidades indígenas Mayo-Yoreme y colectivos locales en contra del complejo petroquímico, el cual pretende proyectar una producción anual de hasta 800,000 toneladas de amoniaco anhidro.
Especialistas alertan que la operación y construcción de la planta pondría en riesgo directo la pesca artesanal y la biodiversidad de la bahía, hábitat de especies como ballenas, delfines y moluscos. Pese a que la empresa solicitó una reunión con la ONG para el próximo lunes 27 de julio, Greenpeace urgió al Gobierno de México a cancelar definitivamente el megaproyecto y suspender permisos para obras vinculadas a combustibles fósiles que vulneren los derechos de los pueblos originarios. |