Lunes 07 Septiembre 2026

Con una protesta en el asta bandera monumental del Zócalo capitalino, Greenpeace México y el colectivo ¡Aquí No! exigieron a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cancelar la megaplanta de amoníaco que Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), filial de Grupo Proman, construye en Topolobampo, Sinaloa.

Dos escaladores especializados de Greenpeace subieron al asta bandera y colocaron una manta con el mensaje “Presidenta: Proteja Topolobampo”, mientras en la plancha del Zócalo fue desplegada otra con la leyenda “¡En México No!”. La acción reunió a alrededor de 20 personas, entre habitantes de la Bahía de Ohuira, integrantes de colectivos y representantes de pueblos originarios mayo-yoreme.

Activistas de Greenpeace escalaron el asta bandera del Zócalo capitalino para exigir al gobierno federal cancelar la megaplanta de amoníaco de GPO en Topolobampo, Sinaloa.

La protesta, expresaron, busca presionar al gobierno federal para que revise y cancele el proyecto, ante los posibles impactos que, de acuerdo con Greenpeace y habitantes de la zona, tendría sobre el ecosistema de la bahía, la salud de las comunidades y la actividad pesquera, principal sustento de numerosas familias.

La planta está proyectada para producir 2 mil 200 toneladas métricas de amoníaco al día y forma parte de un proyecto cuya inversión supera los mil 250 millones de dólares, con participación de instituciones financieras internacionales. Greenpeace y el movimiento ¡Aquí No! han mantenido durante meses protestas y acciones contra la construcción de la instalación.

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Los opositores también han cuestionado que la obra avance pese a los riesgos que atribuyen a su ubicación en la Bahía de Ohuira, un área vinculada con actividades pesqueras y con territorios de comunidades mayo-yoreme.

No obstante, el gobierno federal señaló que el proyecto cuenta con autorización de impacto ambiental de la Semarnat, además de medidas de mitigación y una consulta pública en la que la mayoría de participantes se pronunció a favor. La administración federal también sostuvo que la obra no se realizó “a espaldas de la gente”.

Con un avance reportado cercano al 95 por ciento, Greenpeace y ¡Aquí No! buscan llevar nuevamente el conflicto al ámbito federal y demandaron que la administración de Sheinbaum intervenga para detener la construcción de la planta en Topolobampo.