Cuatro puntos desde donde se arrojaban aguas residuales hacia ríos que alimentan al Atoyac fueron clausurados temporalmente por la Profepa. Durante las inspecciones, la dependencia encontró que los responsables no pudieron comprobar que tenían permiso para realizar las descargas ni que el agua recibiera tratamiento antes de llegar a estos cauces. Las revisiones se realizaron en Puebla capital, Coronango, San Martín Texmelucan y San Miguel Xoxtla, como parte de las acciones que se llevan a cabo este año para sanear el río Atoyac. Las descargas detectadas llegaban a los ríos Cotzala, Rabanillo y Tlapalac, que posteriormente conducen sus aguas hacia el Atoyac. Ante las irregularidades encontradas, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) determinó clausurar temporalmente los cuatro puntos mientras continúa con los procedimientos para determinar responsabilidades. ¿Qué encontró Profepa en las descargas?Uno de los principales problemas fue que los responsables no presentaron el permiso de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) requerido para descargar aguas residuales. Pero esa no fue la única irregularidad. Durante las inspecciones tampoco pudieron demostrar que las aguas fueran tratadas antes de descargarlas para cumplir con los límites establecidos por la NOM-001-SEMARNAT-2021. Esta norma establece cuánto pueden contener las aguas residuales de determinados contaminantes antes de ser descargadas en ríos y otros cuerpos de agua. Los responsables tampoco comprobaron los pagos de derechos federales relacionados con estas descargas.
Además, Profepa encontró que algunos puntos carecían de medidores y espacios adecuados para tomar muestras del agua, herramientas necesarias para revisar las características de lo que se está vertiendo. Otro de los hallazgos fue que no se había informado a la autoridad qué contaminantes estaban presentes en las aguas residuales generadas en estos sitios. A esto se sumó que no contaban con todas las Cédulas de Operación Anual, documentos mediante los cuales determinados establecimientos reportan información relacionada con sus actividades y emisiones. Por estas razones, Profepa colocó sellos de clausura temporal parcial en los cuatro puntos de descarga. La medida permanecerá mientras avanzan los procedimientos y se revisa el cumplimiento de las disposiciones ambientales. ¿Dónde estaban las descargas que terminaban hacia el Atoyac?Las inspecciones se realizaron durante agosto en cuatro municipios de Puebla. La primera ocurrió el 18 de agosto, cuando personal de Profepa revisó un establecimiento que descargaba sus aguas hacia la barranca Axoxocatl. Te puede interesar: Greenpeace toma el asta del Zócalo y exige cancelar megaplanta de amoníaco en Topolobampo Tres días después, el 21 de agosto, se llevaron a cabo otras dos inspecciones en Coronango y San Martín Texmelucan. Finalmente, el 26 de agosto, los inspectores acudieron a San Miguel Xoxtla, donde revisaron un punto que descargaba hacia el río Tlapalac. En conjunto, las aguas provenientes de los sitios inspeccionados llegaban a los ríos Cotzala, Rabanillo y Tlapalac, todos vinculados con la cuenca del Atoyac. Las inspecciones forman parte de las acciones emprendidas durante 2026 para el saneamiento del río Atoyac, uno de los principales cuerpos de agua de Puebla. Con estas revisiones, las autoridades buscan detectar y frenar descargas de aguas residuales que no cumplan con las condiciones y permisos establecidos, antes de que lleguen al Atoyac y a los ríos que forman parte de su cuenca. |