Cuando Kim Kardashian anunció en 2018 que comenzaría su camino para convertirse en abogada, las redes sociales no tardaron en reaccionar con escepticismo. Para muchos, se trataba simplemente de otro intento por llamar la atención de una de las hermanas más famosas del clan Kardashian. Con una agenda repleta que incluye la crianza de sus hijos, la gestión de negocios multimillonarios, el rodaje constante de su reality y compromisos con grandes marcas de moda, pocos pensaron que realmente se lo tomaría en serio. Pero seis años después, Kim sigue demostrando que su decisión va mucho más allá de una jugada mediática. En un video reciente que compartió en sus redes sociales, la empresaria abrió su corazón al mostrar cómo ha vivido, en lo emocional y físico, la preparación para el exigente examen de abogacía del estado de California. Visiblemente afectada, confesó que el pasado 7 de noviembre recibió la noticia de que no había logrado aprobar el examen. Lejos de rendirse, dejó claro que seguirá adelante: “Fue decepcionante, pero no es el final. Este sueño significa demasiado para mí como para dejarlo. Voy a seguir estudiando, aprendiendo y mostrando compromiso conmigo misma hasta lograrlo”, afirmó. Un camino que comenzó con justicia socialEl interés de Kim por el mundo legal no surgió de la nada. En 2018, se involucró en el caso de Alice Marie Johnson, una mujer condenada a cadena perpetua por un delito no violento relacionado con drogas. Kim logró que su sentencia fuera conmutada, lo que marcó un antes y un después en su vida. Inspirada por ese logro, decidió inscribirse en el Law Office Study Program (LOSP), una alternativa en California que permite estudiar derecho bajo la tutoría de un abogado, sin necesidad de asistir a una facultad tradicional. Tres años más tarde, aprobó el llamado “Baby Bar”, un examen obligatorio para los estudiantes del LOSP. A pesar de tener una vida pública muy expuesta y llena de compromisos, continuó con sus estudios. En marzo de este año logró otro hito: aprobar el examen de ética profesional (Multistate Professional Responsibility Examination), otro requisito para presentarse al examen final. El 21 de mayo de 2025, celebró oficialmente su graduación del programa tras seis años de esfuerzo. En la ceremonia estuvieron presentes sus hijos, amigos cercanos, mentores y sus hermanas Khloé y Kourtney. A pesar de ese logro, aún no es abogada: para ejercer legalmente, debe aprobar el California Bar Exam, uno de los más difíciles del país. Volver a intentarloEl suspenso terminó el 7 de noviembre, cuando recibió el resultado de su primera presentación oficial: no aprobó. Aunque fue un golpe duro, el video que publicó tras conocer la noticia deja ver a una Kim determinada a seguir adelante. La prueba se realiza dos veces al año, en julio y febrero, lo que le da margen para enfocarse en los puntos débiles y prepararse mejor para la próxima convocatoria. Los números, eso sí, no son alentadores: en julio pasado, el 54% de los que presentaban el examen por primera vez lo aprobaron, pero solo el 12,4% de quienes lo repetían lo consiguieron. La buena noticia es que California no establece un límite de intentos, lo que le da a Kim tantas oportunidades como necesite para lograr su meta. Y más allá de las estadísticas, lo que más llama la atención es la motivación que la impulsa. Con una fortuna que muchos solo podrían soñar obtener en los casinos online más generosos, y una carrera consolidada en los negocios y el entretenimiento, no tiene ninguna necesidad económica de convertirse en abogada. Justamente por eso, su dedicación sorprende aún más. Un legado familiar que la inspiraLa vocación legal de Kim está profundamente ligada a su padre, el reconocido abogado Robert Kardashian, recordado por formar parte del equipo de defensa de O.J. Simpson en el mediático juicio por asesinato de 1995. Kim, que entonces era apenas una adolescente, quedó marcada por esa figura paternal. Hoy con el programa de estudios finalizado, Kim solo tiene un paso más por dar: aprobar el examen y convertirse oficialmente en abogada. Lo hará con la determinación que la ha caracterizado en esta etapa de su vida, sabiendo que la meta no es fácil, pero tampoco imposible. En un mundo donde muchas celebridades prefieren vivir del confort, Kim Kardashian está apostando por algo diferente: usar su plataforma y su influencia para marcar una diferencia real. Y aunque esta primera caída duela, su mensaje es claro: no va a detenerse hasta lograrlo. |