La actuación de Bad Bunny en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX generó reacciones a nivel internacional, luego de que el artista puertorriqueño utilizara uno de los escenarios más vistos del mundo para lanzar un mensaje de unidad latinoamericana, lo que provocó críticas públicas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Durante el espectáculo, realizado en el Levi’s Stadium, Bad Bunny se convirtió en el primer artista latino en presentarse en solitario en el medio tiempo del Super Bowl. Su actuación se desarrolló principalmente en español y recorrió distintos géneros musicales como reggaetón, salsa y trap latino, con la participación de invitados especiales como Lady Gaga y Ricky Martin, además de cameos desde “la casita” de Pedro Pascal, Karol G, Cardi B, Jessica Alba y Young Miko. Te puede interesar: Bad Bunny, Billie Eilish y otros artistas protestan contra ICE en los Grammy Uno de los momentos centrales del espectáculo ocurrió cuando el artista amplió el significado de la frase “God Bless America”, al mencionar más de 20 países de América Latina, entre ellos México, Colombia, Chile, Venezuela y Argentina. En paralelo, las pantallas proyectaron banderas del continente mientras él protegía un balón con la leyenda “Together we are America”. Al fondo del escenario apareció el mensaje: “The only thing more powerful than hate is love”, es decir, “La única cosa más poderosa que el odio es el amor”. ¿Qué le molestó a Donald Trump?Tras la presentación, Donald Trump se pronunció en redes sociales con críticas directas al espectáculo de Bad Bunny, quien convirtió el medio tiempo del Super Bowl LX en un gesto político y cultural.
El mandatario también cuestionó el uso del idioma español y el contenido del baile durante la presentación, al considerar que el show fue visto por menores de edad en todo el mundo.
Durante poco más de 13 minutos, Bad Bunny convirtió el escenario en una representación simbólica de la identidad, la memoria y la experiencia migrante latina. En uno de los segmentos más emotivos, el artista entregó un Grammy a un niño que lo observaba frente a un televisor, como una metáfora de los sueños que trascienden fronteras. La elección de realizar el espectáculo mayoritariamente en español fue interpretada como un posicionamiento cultural, en un contexto marcado por discursos contra los migrantes y operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos, un aspecto que también fue señalado posteriormente por Donald Trump. |