Cinco de cada 10 libros que se comercializan en Puebla son piratas, reveló el Centro Mexicano de Protección y Fomento de los Derechos de Autor (CeMPro), que identifica al estado como mercado clave para textos apócrifos. Quetzalli de la Concha, directora del organismo, advirtió que la concentración de estudiantes y el comercio informal impulsan la venta de ejemplares ilegales en la entidad poblana. Te puede interesar: Ofrece Porrua 53 libros para descargar gratis en la cuarentena Crecimiento de la piratería de libros en PueblaLa proporción de libros piratas en el mercado poblano creció de manera sostenida: en 2006 eran tres de cada 10 ejemplares, para 2016 subió a cuatro y actualmente alcanza cinco de cada 10. Los datos provienen de estudios de la Coalición por el Acceso Legal a la Cultura y del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), citados por CeMPro en su investigación. "Son funcionarios que tienen como herramienta básicamente un escrito y un chaleco que dice que vienen del IMPI, pero no tienen forma de protegerse", declaró De la Concha sobre la falta de operativos en la entidad. El Centro Histórico de Puebla y los corredores cercanos a universidades son señalados por CeMPro como los principales focos de distribución de libros apócrifos en la ciudad. ">
Libros más pirateados y consecuencias legalesEntre los materiales educativos más replicados de forma ilegal destacan "Álgebra de Baldor" y "Juguemos a Leer", este último con alrededor de 300 mil ejemplares pirata producidos anualmente. Vender libros pirata constituye un delito conforme al artículo 424 del Código Penal Federal, con las siguientes sanciones:
La industria editorial mexicana enfrenta un decrecimiento cercano al 30% atribuido a este mercado ilegal, según CeMPro, que trabaja junto con la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana en un mapeo nacional del problema. Los lectores interesados en verificar la autenticidad de un ejemplar pueden revisar acabados, actualizaciones de contenido y ausencia de retractilado plástico, prácticas abandonadas por editoriales legítimas. |