Lesiones en dedos, tobillos y manos, son los testimonios de siete años de práctica del cachibol en la Casa del Abue, donde los integrantes del equipo se reúnen cada mañana para conversar, reír y practicar una actividad que los llevó a conocer buena parte de México y que les ha dado realización, así lo declaró la capitana del conjunto poblano, Mercedes Reyes y Sandoval. Reyes y Sandoval mencionó que pertenece al grupo que inició el proyecto. Del cachibol sus amigos sabían poco; lo reconocían sólo como una actividad deportiva; no obstante, poco a poco fueron conociendo la disciplina y, al cabo de dos años, ya habían recorrido México practicándola. A Mercedes le llamó la atención que a personas ajenas a ellos les pareciera absurda la manera en la que se desgastaban tras los partidos; sin embargo, todo eso pasaba a un segundo plano en la cancha, pues ahí sólo se piensa en ganar. "Al principio fue difícil adaptarse, porque como uno sabía cómo se jugaba, pero ya después uno empieza a agarrarle el ritmo y ya no lo suelta, porque uno se va adentrando cada vez más, nos termina gustando mucho más y al final aquí estamos", afirmó. El primer evento al que acudieron fuera de Puebla, en concreto, el certamen regional en el estado de Veracruz, constituyó también el primer contacto con el éxito; los cachibolistas no esperaban ante tantas personas mayores decididas a luchar por un trofeo ni mucho menos ser vistos por un público, así que tuvieron que aplacar el pánico escénico y sacar a flote el entusiasmo para consagrarse como campeones. La experiencia despertó en los protagonistas de la historia las ganas de repetir la satisfacción motivada por la victoria; Mercedes relató que el equipo comenzó a inscribirse en todos los eventos posibles, dentro y fuera de Puebla, lo cual rindió sus frutos; en siete años, es el equipo el que más trofeos ha aportado a la Casa del Abue. "Ahora ya hemos salido a otras partes, como los torneos de Hidalgo, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo y Yucatán; lo que nos ha permitido salir a conocer el país, pero todavía nos falta, porque tenemos pendientes otras competencias", añadió. El cachibol le permitió a Mercedes tener vivencias que tal vez no pudo gozar en su juventud, por lo que invitó a otros adultos mayores a darse la oportunidad de practicar otras actividades y así evitar depender de sus familiares. El último triunfo La capitana del equipo recordó que la última conquista fue a principios de junio y tuvo lugar en Cancún, Quintana Roo, en el marco del quinto Torneo Nacional Santuario del Manatí; los cachibolistas poblanos se llevaron los títulos varonil y femenil y el respeto de los demás representativos. Mercedes valoró a los adversarios de los estados norteños como los más fuertes, así como los de Jalisco y el Estado de México, con quienes disputaron el campeonato; no obstante, Reyes destacó la voluntad de sus compañeros para traer a casa el trofeo, o casi, debido a que permanece en las oficinas del centro de retiro gubernamental, pues ya no cuentan con espacio suficiente en sus repisas. "Les aconsejo practicar deporte, porque es muy bueno para mantenerse con buena salud y poderse mover y andar, porque a veces muchas personas de nuestra edad esperan que los hijos los estén viendo o llevando, pero a veces no es posible, pues ellos también tienen sus ocupaciones, así que uno debe aprender a moverse", puntualizó. El futuro Alberto Vázquez Jiménez, entrenador del equipo, adelantó que tras el último laurel del mes pasado, el siguiente objetivo será el torneo nacional de Hidalgo, que se disputará el 12 de agosto, aunque sólo llevarán al equipo femenil, pues tiene mayor posibilidad de alzarse con el triunfo. Vázquez explicó que la escuadra no puede viajar a todos los eventos que quisiera, puesto que la gran mayoría de las competencias están programadas en fechas muy cercanas y en lugares distintos y la Casa del Abue sólo puede apoyar con los gastos de hospedaje, mientras que el resto corre por su cuenta. Pese a todo, el estratega aseguró que los cachibolistas siempre están motivados, no sólo por el gusto de viajar, sino por un verdadero compromiso por Puebla. "Nuestra gente está muy motivada en cuestiones del deporte, porque lo disfrutamos demasiado, en el aspecto de que conocemos a gente de la tercera edad que viene y se relaja; rompe su estrés y cuando salimos todos están muy contentos, porque conocemos otros lugares, pero más que nada es porque estamos pensando en el torneo", señaló. Alberto pidió a otras personas mayores no abandonar aquellas actividades que gozaban en su juventud; él mismo y sus cinco décadas consagradas al beisbol son un ejemplo de determinación y de que cualquier cosa se puede lograr si uno se lo propone. |