Una medalla de plata fue la cosecha en la Olimpiada Nacional Juvenil de la esgrimista poblana Paloma Monserrat Rosas Licona, quien dijo sentirse contenta por el resultado obtenido en la competencia, pues tuvo un arranque complicado pero demostró su capacidad para poner en alto el nombre de Puebla. En entrevista, Rosas dijo que al principio no creía estar a la altura de las mejores representantes de México, aunque eso no fue motivo para disminuir su esfuerzo; por lo que alcanzó el subcampeonato de su disciplina y mejoró con ello, su propio nivel competitivo, tras fijarse la meta de desempeñar su mejor papel. "Mi camino a la final no fue fácil, porque en las poules (grupos) de esgrima estuvo difícil, porque aunque tiré bien, algunos asaltos los perdí y otros los gane; pero se supone que para pasar bien tienes que ganar a todos; sin embargo, vencí en tres y perdí en otros tres, por lo que pasé con 10 en la tabla", expresó. Paloma comentó que, en todo momento, la competencia fue dura, de forma especial al encarar a la representante de Guanajuato en las eliminatorias, pues sintió temor de quedar fuera de la competencia. No obstante, logró vencerla 15-14 en un cerrado duelo. Después, se enfrentó a Baja California, representada por Cindy Vega, a quien venció a pesar de ser la favorita para llegar a la final. La poblana agregó que al obtener su pase a la semifinal estaba nerviosa por medirse a la yucateca, Fátima Peraza, a quien la consideró una de las rivales más respetables de la justa, aunque logró vencerla para disputarse la final donde, sin embargo, perdió 9 a 15 con Elizabeth Medina, de Baja California. "La verdad me gustó, porque en el último toque que hice, grité y nunca lo había hecho; la verdad no es común que grite; me gustó mucho como tiré y mi entrenador está muy orgulloso de lo que hice, pero creo que todo lo que logré fue gracias al trabajo, pues sin lucha no hay victoria, también se debió a la voluntad y constancia, debido a que sí no se tiene ninguna de ellas, no se puede ganar", concluyó. |