Sábado 27 Agosto 2016

Este domingo que el Club Puebla visite a Jaguares, el mediocampista blanquiazul Christian El Hobbit Bermúdez se perderá este encuentro de la fecha 7 del torneo de Apertura, esto al seguir encerrado en el Reclusorio Norte de la Ciudad de México por el incumplimiento de la manutención de sus dos hijos con María Fernanda Hernández, y es que no se ha concretado un acuerdo entre las partes involucradas, informó a medios nacionales el defensor legal del acusado, Rodolfo Aragón.

El miércoles pasado, tras terminar su entrenamiento con el conjunto albiazul en el Complejo Deportivo Los Olivos, Bermúdez fue detenido por agentes de la Policía de Investigación de la Ciudad de México para aclarar la falta de pago por la manutención de sus dos hijos, de 5 y 7 años de edad.

Durante la mañana del jueves pasado, el defensor del futbolista otorgó una entrevista en exclusiva con La Afición, en la que aseguró que los adeudos de su cliente superan los 6 millones de pesos, ya que a los abogados anteriores se les hizo conveniente firmar un acuerdo de un pago por 150 mil pesos mensuales, en lugar de dar un porcentaje de su salario.

Aragón adelantó que será hasta el próximo 30 de agosto cuando el juez del juzgado 11 de lo penal de la Ciudad de México dicte auto de formal prisión o lo pongan en libertad, por lo que estudian todas las estrategias legales a su disposición.

Por otro lado, el diario Récord, en su edición del jueves pasado entrevistó a otro abogado de El Hobbit, de nombre César Sánchez, quien detalló que la problemática surgió desde que el jugador militaba en Gallos Blancos de Querétaro en 2014, cuando suspendió los depósitos a sus hijos, debido a que no podía solventar los gastos firmados en el acuerdo inicial.

"En algún momento de su vida firmaron un acuerdo muy, muy alto que no puede cumplir, pero sí está cumpliendo, no está dejando a la familia a su suerte, como por ahí se manejó", afirmó.

Sánchez recordó que, pese a no cumplir el pago antes referido, no abandonó en los últimos dos años el apoyo financiero a sus hijos, pero su expareja quiere que se dé cumplimiento al contrato pactado.