Alrededor del 42 por ciento de las carreras avaladas por la Asociación Poblana de Atletismo se realizaron en la zona de la Vía Atlixcáyotl; de las 27 confirmadas en su calendario, al menos 11 competencias fueron en el Jardín del Arte, el bulevar antes referido o puntos aledaños de ambas zonas, de acuerdo con una investigación y revisión de documentos proporcionados por el organismo deportivo. Los precios para desafíos de fondistas oscilan desde los 200 pesos por circuitos (que por lo general abarcan de 5 a 10 kilómetros), mientras que los maratonistas pagan cifras cercanas a los 900 pesos.
Las competencias calendarizadas hasta noviembre son 42, de las cuales 15 cuentan con observaciones sobre cancelación o están por confirmar; hasta este mes se confirmaron 27 eventos; dos se ejecutaron en los Fuertes de Loreto y Guadalupe, cuatro en el Centro Histórico, dos en San Andrés Cholula, una en San Pedro Cholula, una en Atlixco, una en Ciudad Universitaria y otra en el parque Africam Safari. Las razones de AtlixcáyotlEn entrevista exclusiva, el presidente de la Asociación Poblana de Atletismo, José Manuel Vázquez Cabrera, explicó que el motivo por el cual la mayoría de las carreras se concentran en la Vía Atlixcáyotl o en lugares cercanos es por razones de movilidad, las autoridades municipales determinaron que es la vialidad donde menos calles deben cerrarse, "la razón es que se cierran menos calles de la ciudad y es más fácil el controlar el flujo vehicular y el flujo de los atletas", aseguró; en el Zócalo no se pueden cerrar algunas zonas residenciales. El diseño de una carrera toma como mínimo seis meses, los organizadores deben solicitar el aval al organismo y luego entregar la convocatoria en la que precisan la distancia y el recorrido, con el fin de corroborar la veracidad del evento.
Tras confirmar la realización de la competencia, el equipo de la asociación se reúne con la Secretaría de Gobierno (Segob), tanto estatal como municipal, así como Seguridad Pública y Tránsito, seguido por Protección Civil, Bomberos y Servicio de Limpia; al tener la autorización, se debe lanzar la convocatoria, acompañada por jueces certificados por ellos, a la par de encargarse de los pormenores de la pista. Lo recaudado en una carrera se distribuye entre los patrocinadores y el Ayuntamiento, que recibe una compensación del 8 por ciento del total de boletos tirados, salvo que el evento esté enfocado a ayudar a una causa social; el proceso más complicado es convencer a la dependencia de Tránsito, ya que sin su certificación, las dependencias municipales rechazan las carreras. Hasta 15 carreras apócrifas en el añoPor otro lado, la Asociación Poblana de Atletismo detectó que, hasta agosto, han realizado entre 10 a 15 carreras sin su aval; la organización no cuenta con la infraestructura para brindar cobertura a los municipios alejados de la capital de estado. "El riesgo (muchas veces) es la seguridad que le dan al corredor, nosotros antes de dar el aval ya me tuve que haber reunido con todas las autoridades y debieron darme permiso. Hay municipios que sólo avisan que van a cerrar sus calles con su personal, pero no tienen un hospital que los asista o convocan a premio en efectivo y no se los pagan, dicen que hay tantas medallas, pero dan menos", advirtió. El atletismo ha tenido un crecimiento exponencial en los últimos años, lo que ha derivado en otro problema, ya que antes, en las carreras participaban profesionales que querían mejorar sus marcas, pero ahora hay una comunidad de corredores que lo hacen de forma amateur y se convirtieron en un segmento proclive a caer en manos de estafadores que no cuentan con la experiencia para dar certeza al competidor. Carreras caras y de mala calidadEn una consulta realizada por El Popular, diario imparcial de Puebla al grupo de Facebook Runners Puebla, los deportistas manifestaron su inconformidad al notar que las carreras cada vez son más, pero de menor calidad año tras año, pese a pagar el mismo costo para participar. "Las carreras se han vuelto un negocio en su mayoría; pocas son las que llenan las expectativas, pero en general lucran con nuestro gusto por el deporte, ojalá se pensara más en el deportista, que al final es el protagonista", opinó un usuario de nombre Toro Running.
En el Jardín del Arte, la corredora María José Nava Cortés aseguró que no forma parte del ramo profesional, pero disfruta cada domingo salir a correr, sin importar el lugar en el que termine; durante el último año ha detectado que los eventos son mal organizados. "Me acuerdo que en abril se hizo la Carrera de Vitaminwater, pero desde el principio estuvo mal organizada porque no definieron bien el circuito que debíamos seguir y tampoco le hicieron válidos sus premios a gente que había ganado, porque no estaban bien al pendiente los jueces de lo que sucedía", dijo. Por su parte, Armando Sánchez Delgado, de 21 años, comentó que él prefiere no pagar por las competencias, sino introducirse en las filas, porque no le importa ganar o perder, sino disfrutar del deporte de forma gratuita. "Veo que algunos de los que pagaron se quejan después de correr; la verdad es que si se quedaron insatisfechos, pero les gusta correr; deberían enfocarse mejor a hacerlo sin darles dinero a las empresas", concluyó. |
