Lunes 19 Septiembre 2016

La segunda derrota consecutiva merma el estado anímico del Club Puebla, esto al verse tan cerca de acariciar los sitios de la fiesta grande del fútbol mexicano, pero con su reciente derrota de 2 a 1 frente a los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León, los blanquiazules deben dar vuelta a la página e intentar sacar los tres puntos a Veracruz este martes en el estadio Cuauhtémoc.

El estratega blanquiazul, Ricardo Valiño sabe que sus pupilos no hicieron un mal papel, pero el arbitraje perjudicó sus oportunidades de regresar a Puebla con las tres unidades; sin embargo, comentó que el trabajo de los dos días que les quedan para recibir a los comandados por Pablo Marini serán útiles para regresar a la senda del triunfo.

"Nos deja el mal sabor de boca, porque creo que Tigres nos golpeó en los mejores momentos que teníamos en el partido, después del minuto 20 habíamos empezado a tener la posesión; dos llegadas en el primer tiempo, habíamos neutralizado bien las transiciones de Tigres, pero llegó el penal y cambio todo", mencionó.

Reconoció que durante la segunda mitad fue cuando sus pupilos ofrecieron un mejor desempeño en el juego, soportaron los embistes generados por los comandados por Ricardo Ferreti; aunque, no estaba en el guion de la película ese disparo de Javier Aquino que origino el gol del triunfo para Tigres; al final, Valiño quedó complacido por el desenvolvimiento de sus jugadores por las bandas, que ocasionaron grandes complicaciones al equipo regiomontano.

El profe Valiño enfatizó que para el martes no pueden permitirse errores en la defensiva, pesa el verse en la zona del descenso, de acuerdo con la tabla de cociente de la Liga MX el plantel poblano se encuentra en el lugar 15 con una diferencia de cinco puntos con Morelia, escuadra que va en último lugar de la porcentual, ahora los dirigidos por Enrique Mezase encuentran en el tercer lugar de la tabla general, resultado de cuatro victorias, tres empates y dos derrotas.

"Nosotros veníamos con esa posición de plantear un partido tácticamente inteligente; sabíamos que debimos presionar la zona del campo, para que el rival no saliera limpio, algo que veníamos haciendo bien, pero no estamos contentos, porque cuando el equipo pierde nos queda un mal sabor de boca", añadió. 

Destacó que la llegada de los Tiburones Rojos al estadio Cuauhtémoc les da la oportunidad de salir del bache de puntos que no han podido conseguir que los tiene presionados, pues el propósito desde la pretemporada fue regresar a liguilla, luego de que la campaña pasada, dirigida por Pablo Marini, quedaron lejos del sueño.