En la lucha del lunes por la noche los Revolucionarios, Dragón Rojo, Pólvora y Bobby Z cayeron contra los técnicos Dragón Lee, Ángel de Oro y Titán, la tercia de los rudos quedó insatisfecha por el papel que desempeñaron en la Arena Puebla; mientras que el líder del conjunto revolucionario aceptó el reto que lanzó Ángel de Oro en su contra, por el título mundial. La lucha arrancó en el templo del Pancracio poblano con una arena a la mitad de su capacidad, eso no limitó a que los encuentros anteriores encendieran la intensidad de cada lunes para dejar el espectáculo en la lona para el encuentro especial de la velada. Con el clamor de la audiencia encima, Titán soltó la primera pegada a Bobby Z, gladiador lagunero que no pudo ante la fuerza de las llaves que le aplicaban, llegó a su rescate Pólvora, hombre que pudo detener el buen inicio de los técnicos, pero el gusto le duró poco con la intervención de Dragón Lee, quien acorraló al retador sobre la lona.
La gente disfrutaba el espectáculo brindado en el cuadrilátero, como criaturas en cautiverio, exigiendo que la fiereza fuera mayor, manifestado en golpes contra las láminas que recubren a la catedral de la lucha poblana, situación que les devolvió la sensación deemoción al ver a Dragón Rojo retornar con una cara retadora al ring, enfocado en vencer a Ángel Dorado. El líder de los rudos tenía la mirada fija hacia las piernas de la leyenda de oro, alzándolo por los aires, directo a la lona, mientras que los compañeros de la estrella del equipo entretenían a los rivales, ambos motivados en arreglar las cuentas pendientes que quedaron de la lucha pasada que el guerrero rojizo le arrancó las alas al Ángel, pero pareció insuficiente, cuando este último le arrebato la careta del rostro, dejándolo al descubierto del público. Los acontecimientos cambiaron al momento que Dragón Lee luchó por el honor de su amigo caído, trasladándose fuera del cuadrilátero, donde los puños llovieron entre los seis peleadores, en búsqueda de una máscara, que regresó a manos de Ángel de oro, acompañado por la primera caída contra los Revolucionarios.
En el segundo asalto, todo comenzó con una combinación de manotazos entre Dragón Lee y Pólvora, pero al no encontrar un vencedor, intervino Bobby Z con su corpulencia sobre el cuerpo del primero, por lo que Ángel Dorado fue en su ayuda desde lo más alto de su esquina sobre la espalda del peleador lagunero. El enmascarado de oro tuvo su revancha sobre un ring abandonado por todos sus luchadores, esto sirvió para magnificar a ambos cuerpos rodeados por los reflectores; Dragón Rojo era el preferido del auditorio, pero con una llave dio por terminado el encuentro, con triunfo para los técnicos. Las sorpresas no se terminaron con la derrota, sino que ambos enmascarados se agarraron de palabras frente a los ojos de los curiosos, dejando en claro que será la semana entrante cuando realicen su revancha definitiva, para demostrar quién manda en la catedral de la lucha poblana.
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