Martes 25 Octubre 2016

Una noche estelar en el pancracio cubrió de gloria la Arena Puebla, como cada noche de lunes, por lo que demostraron que en la entidad también nacen las grandes leyendas de la lucha, pese a la experiencia que puedan manifestar los Revolucionarios, grupo presidido por Bobby Z, Pólvora y El Felino.

La lucha especial estuvo caracterizada por el poderío de los técnicos poblanos, representado por Stuka, Stigma y Guerrero Maya, tercia que desde el silbatazo se caracterizó por imponerse ante los rudos, donde la fuerza prehispánica dominó a Bobby, peleador norteño que cayó rendido desde temprano, por lo que tuvo que ser rescatado por Pólvora.

Al relevo, Pólvora hizo arder la lona ante el técnico atlixquense Stigma, quien pidió clemencia al tener sus piernas sobre el pecho, pero intervino Stuka con un vuelo desde la tercera cuerda, que terminó con la liberación de su compañero. Los amarres duraron poco, hasta que se introdujeron entre las redes Stigma y El Felino, par de grandes a los que les recayeron las miradas de asombro.

Durante el mano a mano entre ambas jerarquías, la historia dio diversos giros con una sorpresiva carrera de Felino entre las lianas, movimientos que debilitaron a Stigma, hasta que cayó con el rostro sobre el cuadrilátero, dando tiempo para someterlo con una casita que demostró su impotencia, para cerrar con broche de oro el round para los rudos Bobby Z y Pólvora sometían a Guerrero Maya con una patada doble sobre su pecho y le aplicaran la cuenta de 3, de esta manera el primer round lo ganaban la tercia de los rudos.

Para la segunda caída el sometimiento de los Revolucionarios no cesó en contra de los técnicos, atacando en cada esquina a Stigma y a Guerrero Maya los cuales trataron de despojar de su careta. Stuka trataba de salvar a su compañero, pero era castigado por Bobby Z y Pólvora. El dominio de los rudos era incontrolable y mandaban afuera del pancracio al luchador poblano Stigma. El luchador prehispánico quiso plantarles cara a los revolucionaros, pero eso sería una mala idea, lo sometían con una serie de pisotones.

En un momento de distracción, mientras los rudos celebraban su supremacía, Guerrero Maya mandaba fuera del ring a Bobby Z con una patada aérea, para que después se balanceara en las cuerdas del ring para salir disparado sobre la tercera cuerda y caer en la humanidad del luchador lagunero, en una bonita estampa luchística.

En el ring sólo quedaban 2 rudos, a Pólvora también lo mandaron fuera del ring, para que El Felino se quedará en solitario, esta ventaja la aprovecharía Stuka y el luchador poblano, el capitán de la tercia técnica aplicaba doble quebradora sobre la humanidad del luchador rudo, para que Stigmaculminará la obra con una rana, aplicando el referí la cuenta de 3 y acreditando como ganadores a los técnicos en la segunda caída.

Sonaba el silbatazo indicando la tercera caída, era el momento de definir la batalla del Evento Especial en las tradicional noche de lunes en la Arena Puebla, el inicio no era alentador para los técnicos, el luchador poblano, Stigma era sometido por El Felino y Pólvora, pero de alguna forma logró vencer al par de luchadores con una combinación de llaves que dejaron sorprendida a la audiencia.

Entre vuelos interminables, la historia parecía favorecerles a los técnicos, cuando los retadores se levantaron de sus heridas para detener en la carrera a Stuka, Stigma y Guerrero Maya, todos quedaron tendidos sobre la lona.

La victoria ruda se dio porque Stuka fue incapaz de liberarse de una cruceta en las piernas, llave con la que fue sometido por el capitán de la tercia ruda, por lo que el Tirantes alcanzó a terminar la cuenta de tres que les daba la victoria a los Revolucionarios.