Cerca de ocho años de vivir complicaciones sin apoyos financieros, momentos de inseguridad, así como el poco interés de organismos deportivos en la entidad; niguno de esos factores bastó para que dos de los integrantes de los Topos de Puebla, Jorge Lanzagorta Gallardo y Omar Otero Muñoz concretaron uno de sus sueños, ir a unos Juegos Paralímpicos y de ésta manera vieron consolidar su sueño el verano pasado que acudieron a Río de Janeiro 2016. En entrevista con El Popular, diario imparcial de Puebla, el fundador del equipo de futbol para ciegos en el estado, Jorge Lanzagorta Gallardo, reveló que en ninguna etapa de su vida pensó que México pudiera formar parte del balompié adaptado en la mayor competencia del mundo, debido a que aún al país le faltan las cualidades para ser puntero en la disciplina, pero quedó satisfecho al convertirse en el primer mexicano en anotar en la historia de la justa veraniega. "Es lo más alto que un deportista puede aspirar, pero el que se me haya dado la oportunidad como jugador y por lo que he ido haciendo como deportista es algo muy satisfactorio que se valore y se tomé en cuenta lo que vienes trabajando y la verdad es que la experiencia fue muy bonita", expresó. Recordó que lo que más atesoró, luego de superar todos los filtros de eliminación, fue estar en el estadio Maracaná, donde estuvo rodeado por la afición que portaban los colores y el corazón de México; describe que la emoción que vivió durante los días que estuvo luchando fue maravillosa, algo que como atleta es difícil de explicar.
El jugador poblano aseguró que pese a que el equipo mexicano terminó en el séptimo puesto de la competencia paralímpica, no dejó de luchar en todas las oportunidades que estuvo dentro del cuadro titular, la prioridad como equipo fue demostrar que el territorio nacional está dispuesto a tener el mismo potencial que los mejores del mundo, como Brasil y Argentina; por lo que él, de forma personal, seguirá preparándose para llegar a ser considerado uno de los mejores futbolistas nacionales con una discapacidad visual. Por otro lado, explicó que la forma en que México tuvo la posibilidad de jugarse un boleto para los olímpicos se atribuye a que Brasil como sede tuvo el pase directo, mientras que los argentinos al ser los actuales campeones mundialistas del balompié para personas con discapacidad visual pasaron de forma directa, dando una vacante disponible para otro país del continente, el cual ganó México y así asistieron a Río.
Los contratiemposEn la lista de jugadores que fueron convocados para formar parte de la delegación mexicana había tres poblanos: Moisés Cerezo, Omar Otero y Jorge Lanzagorta; sin embargo, en el transcurso de la preparación les notificaron que la plantilla se modificó, donde sólo participarían 15 jugadores junto con los miembros del cuerpo técnico, siendo 12 de ellos elementos de San Luis Potosí.
Aunado a lo anterior, el capitán de los Topos de Puebla recalcó que el exceso de potosinos no permitió que pudieran explotar todo el potencial de la escuadra, el equipo poblano es el tercero más fuerte del país, mientras que en los equipo poblanos y guanajuatenses cuentan con las figuras más destacadas del balompié nacional para personas con discapacidad visual, donde sólo tres elementos fueron foráneos. "Fue un tema muy complejo, porque se siente muy feo, sabiendo que hay gente que le interesa luchar por esos puestos, tanto en dirección técnica como en administrativa y que no son cosas del otro mundo, pero con voluntad todo se puede hacer muy bien", mencionó. Detalló que otro de los problemas que atravesaron fue la escasez de concentraciones, pues por diversos contratiempos y problemas de agenda, no tuvieron la oportunidad de conocerse como plantel; además, resaltó que tampoco contaron con dirección técnica en los pocos entrenamientos que sostuvieron como selección mexicana. Lanzagorta Gallardo destacó que los problemas antes mencionados fueron claros en el momento que se convirtió en el primer mexicano en marcar un gol en uno Juegos Olímpicos, pues la jugada se dio gracias a que ocuparon la titularidad sus otros dos compañeros foráneos, quienes se encargaron de darle la posibilidad de meter el gol, experiencia que lo enorgullece, pero atribuye el éxito a todos los hombres que hicieron posible uno de los momentos más especiales de su trayectoria.
El futuro: tricampeonatoOmar Otero Muñoz confesó que el acudir a Río de Janeiro fue una de los sucesos más gratificantes en su vida, porque no creyó que una actividad que surgió para divertirse pudiera darle la oportunidad de consagrarse en uno de los pasajes históricos más importantes del deporte adaptado para la disciplina. "Fue algo muy difícil, pues día a día tenemos que ir trabajando, pero al final de cuentas, los que nos mandan a traer son los directivos y nosotros fuimos a dejar todo en la cancha, pero gracias a Dios se nos dio la oportunidad (a Jorge y a mí), pero al final fue motivante quedar dentro", externó.
Por lo anterior, adelantó que están preparándose rumbo al cierre de año con el Campeonato Nacional de Futbol para personas con discapacidad visual, que estará llevándose a cabo a finales de noviembre en Aguascalientes; por lo que espera que realicen un papel notable, tal y como lo hicieron al demostrar que los poblanos están entre los mejores talentos del país. Otero Muñoz destacó que la meta para el mayor reto de la especialidad es llevarse el tricampeonato con el equipo, pues los coronaria como la escuadra con la mayor cantidad de títulos cosechados en el territorio nacional; por lo tanto, aceptó que la prioridad será trasladar las mismas fortalezas que dieron para su pase a los pasados Juegos Paralímpicos. |

