18 Diciembre 2016

La mitad de una vida en las paredes de un rocódromo definió el amor a la escalada; así, a sus 15 años, Valeria Villar Moreno conoció otros países, logró codearse con sus ídolos y enfrentarlos; pero lo más importante, demostrar que las mujeres pueden lucirse con la misma gracia en un deporte dominado en su mayoría por varones.

En entrevista con El Popular, diario imparcial de Puebla, la escaladora poblana se dijo orgullosa con la manera en que se dieron las cosas en su carrera profesional, pues no pensó que incluso antes de su llegada a la preparatoria, pudiera vivir experiencias que pocos jóvenes pueden narrar.

Relató que desde los cinco años comenzó la experiencia de la escalada con el apoyo de sus padres, quienes la llevaron a un gimnasio, donde quedó cautivada por la colorida belleza de los agarres, cuyo uso desconocía en un inicio, pero los vio como su primer paso a la escalada. En dos años, pasó de ser un juego a la participación en sus primeras competencias.

"Cuando llegue la primera vez vi muchos puntitos de colores, así lo agarres, pero no tenía idea, ni sí se podía subir, pero no sé porque pensé desde el principio 'esto es para mí', ya me quedé, comencé a escalar y me encanto; por supuesto era un juego, pero quedé encantada", expresó.

Fotos: Karen Rojas

Recordó que a los siete años destacó tanto en el ámbito de los escaladores que ingresó en algunos eventos infantiles. Con estas experiencias se dio cuenta que esta práctica le apasionaba lo suficiente como para dedicarle su vida en el futuro, pues el esfuerzo era menor cuando sentía que todo su esfuerzo estaba sobre la pared.

Valeria aceptó que otro de los factores que determinó su entrega a la escalada se basó en la convivencia existente en cada evento, pues la diferencia de escalar a otros deportes radica en la humildad y compañerismo que muestran los atletas en todo momento; por lo que la compañía de otros escaladores fue clave.

"Esto no lo veía de forma profesional, sino que lo veía como un juego que disfrutaba y ya que decidí empezar a entrenar en serio; nunca vi el entrenamiento como un sacrificio; pero claro que sí sufres, pues escalando sangras, te raspas, te pegas, te duele todo y sacrificas mucho tiempo, pero al final es algo que me gusta", aseguró.

Mencionó que a una década de iniciar con esta aventura en el deporte de alto rendimiento, en más de una ocasión la envidia de sus conocidos le hiciera cuestionarse sobre si debía continuar, pues a veces ha pensado en dejar todo atrás para vivir como una adolescente normal; sin embargo, recuerda que su vida no estaría completa sí dejará de escalar.

Escalar sin apoyos

Detalló que en su trayectoria compitió en un estimado de 10 campeonatos nacionales, así como otros 11 torneos estatales; de los cuales obtuvo cinco primeros lugares en competencias de vía nacionales, mientras que obtuvo la medalla de oro en tres ocasiones en bloque, mientras que en el resto de las competiciones siempre visitó el podio; además de acudir al mundial de la especialidad en dos ocasiones.

Pese a los resultados positivos cosechados, dijo que tanto la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) como el Instituto Poblano del Deporte (Inpode) no mostraron interés en financiar su crecimiento deportivo, pues en su carrera profesional sólo recibió el respaldo de la Federación Mexicana de Deportes de Montaña y Escalada AC.

Valeria reconoció que, como cualquier atleta mexicano, deja un trago amargo el hecho de que dependencias del deporte nacional manifiesten poco interés en la formación de sus talentos; no obstante, aseguró que su motivación es seguir con esfuerzo que ha puesto en cada uno de los torneos en los que participa, porque la prioridad es poner en alto el nombre de Puebla y México en el mundo.

La atleta poblana aceptó que otro reto es el hecho de ser mujer, pues existen pocas como ella en deportes de escalada en México, ya que es una disciplina dominada por hombres; no obstante, en ningún momento sufrió discriminación e, incluso, ha sido muy apoyada.

Lo que vendrá

Valeria Villar comentó que, por su juventud, aún está concentrada en sus estudios de secundaria para continuar su crecimiento; pero, mientras sigue su formación, sabe que la prioridad es no alejarse en ningún momento de su pasión por el deporte, por lo que subrayó que le gustaría en algún punto de su carrera volverse instructora.

La joven escaladora detalló que dicha aspiración se debe a considera que su experiencia puede ser valiosa para impulsar el sueño y habilidades de los nuevos talentos.

En cuanto a lo deportivo, Valeria dijo que su meta es acudir en 2017 a su tercer Mundial de Escalada en Austria, pues desde 2015 es representante de México y siempre ha quedado entre los primeros 35 puestos; sin embargo, ella quiere destacar con los 20 mejores y clasificar a las semifinales.