Lunes 27 Febrero 2017

Hace ya casi 16 años, un trágico accidente automovilístico cambió la vida de Fritz Thompson, un profesionista que realizaba un viaje convencional. Una camioneta cambió todos sus planes, luego de provocarle diversas lesiones que lo dejaron discapacitado, pero eso no significó un obstáculo, sino una oportunidad para superarse.

En entrevista con El Popular, diario imparcial de Puebla, Thompson narró que ese golpe, que lo imposibilitó para utilizar todo su cuerpo, le permitió darse cuenta que toda experiencia sirve pare crecer; por lo que, para demostrarlo, decidió volverse triatleta y conferencista emocional, motivado por demostrarle a las personas que las limitantes son sólo individuales.

"Mi historia es la de tantas otras, que tiene un plan de vida, un proyecto, que tiene muchas cosas, pero que en un día común y corriente le adversidad se le presenta, pero en grado extremo, sucede que una camioneta cayó sobre el techo del vehículo, donde viajaba", relató.

Recordó que después del accidente, donde le sumió la cabeza entre los hombros, provocándole una lesión medular, la cual consiste en una herida en el sistema nervioso, que no tiene curación; por tal motivo, confesó que el 24 de abril de 2001 sintió que su vida colapsó.

Thompson reconoció que las lesiones provocaron un cambio radical; inicialmente notó cambios significativos en su convivencia familiar, anímica, psicológica, financiera; por lo que, se percató que sus tres años de rehabilitación se caracterizaron por ser momentos tanto complicados como dolorosos, pero de mucha enseñanza.

"Cada momento fue enriqueciendo mi vida, hasta llegar a un punto en el que pude decir que no tengo mucho que lamentar, pero sí tengo mucho que agradecer y fue realmente duro, pues muchas veces no entendemos que en la adversidad, de la cual con mucha frecuencia huimos, es una gran maestra", mencionó.

La suma de todas las experiencias que lo marcaron para alcanzar la madurez, lo ayudaron a tomar la decisión hace más de una década de comenzar su etapa como escritor y conferencista, porque era consciente de que su historia de vida merecía transmitirse a otras personas que requerían conocerla.

El escritor emocional reveló que la fórmula que lo llevó a encontrar estabilidad radicó en responsabilizarse de sus emociones, decidir cómo vivir su vida, pues aprendió a que sin importar las circunstancias, todos deben encontrar una razón para encontrar la felicidad.

La llegada del triatlón

Detalló que en 2015 ocurrió la primera experiencia que lo motivo a querer practicar un triatlón, pues en una clase de natación de su hijo, un instructor le explicó en qué consistía practicar ese deporte, generándole la curiosidad de entrenar, a la par de que demostraría que no hay limitantes para superarse.

"Sí una persona, que le dijeron que no puede caminar, hace triatlones, estamos hablando que todas las personas en plenitud no tienen razón para no lograrlo, pues tengo la 'desventaja', por ser una persona con capacidad diferente y si una persona que no está en plenitud física puede terminarlo, no hay nadie que no pueda lograr sus sueños en la vida", añadió.

Thompson precisó que el 6 de abril de 2015 comenzó su entrenamiento, pero fue ocho meses más tarde cuando se le presentó su primera competencia, el 15 de noviembre en el triatlón sprint de Xel-Há, donde puso a prueba su cuerpo, mente y compromiso, para demostrar que los limites son mentales.

Durante el recorrido se dijo consciente de que no importaba el hecho de terminar el trayecto, sino probar la determinación con la que decidió encarar una de los mayores retos de su vida, que a su vez sabía le parecía imposible por el compromiso que representaba una práctica de alto rendimiento.

El conferencista aceptó que los mayores retos físicos que superó comenzaron desde el nado, debido al esfuerzo de soportar todo el trayecto con la resistencia de la mitad superior de su cuerpo, adicional a que montar la bicicleta le costó mayor trabajo al enfrentar el camino sólo con la pierna derecha.

"Se me hizo un ejercicio ideal para mandar el mensaje de que en la vida hay que hacer tres cosas: amar la vida con pasión, hacer lo que realmente te gusta; número dos, hay que soñar en grande, lo que quiero decir es ir por el imposible (…); y finalmente, hay que realizar las cosas, hay que entender que las cosas que valen la pena cuestan esfuerzo", admitió.

Destacó que, finalizado el circuito, le ayudó a tener una historia de superación que narrar en cada una de sus conferencias, pues le enseñó que fue en contra de todo pronóstico con valentía, porque pensaron que estaría postrado en una silla de ruedas, pero ahora puede asegurar que vive el sueño de su vida.

Los planes del futuro

Thompson adelantó que en lo que resta de 2017 tiene como meta mantenerse de gira dando sus ponencias en el país, así que anunció que visitará Puebla el próximo 3 y 10 de marzo, para hablar de "¿Que no puedo qué? De cuadripléjico a triatleta", cuya meta será compartir sus experiencias de vida.