Martes 28 Febrero 2017

Una espectacular velada cubrió a los tradicionales lunes de lucha libre en la Arena Puebla, con una intrépida batalla entre Máximo Sexi, Johnny Idol, Stuka contra Hechicero Mephisto y Ephestos, estos últimos responsable de causarles una humillante derrota con la doctrina de la escuela de los rudos.

En un encuentro a relevos australianos, el primero en animarse a encender los ánimos en el encordonado fue Hechicero con una engañosa jugarreta, donde simulaba pedirle clemencia a Idol, pero en la primera distracción aprovechó para derribarlo y aplicarle un castigo; en respuesta, éste buscó zafarse sin mucho éxito.

Hechicero intentó doblegarlo con una patada voladora al mentón, pero Johnny aprovechó el momento para jalarlo con él a las orillas del enlonado. Los siguientes en introducirse a las lianas fueron Stuka contra Ephisto, donde la proeza del Técnico se convirtió en una distracción para caerle en vuelo al gladiador rudo.

Pese a la reciente ventaja, Mephisto recibió de un salto a Stuka y con una variante de la quebradora le generó la primera derrota; no obstante, antes de iniciado el round dos, Hechicero retuvo con un castigo a Johnny Idol, dejándolo indefenso para que sus compañeros lo pisotearan.

Máximo Sexi se introdujo al enlonado a medirse con Hechicero, quien pensó poder doblegarlo con las mismas técnicas que a Idol, pero para su sorpresa aquel se topó imbatible con su obsesiva motivación de sentenciarlo con el beso de la muerte, a la par que lo distrajo para expulsarlo por el palo.

La venganza de Johnny Idol llegó al montar como jinete el pecho de Ephestos hasta obligarlo a pedir clemencia, mientras la cuenta regresiva les daba el triunfo. Durante la última caída de la noche, Stuka sometió entre sus piernas a Hechicero y justo cuando Máximo estaba por besarlo en sus labios, escapó a pedir ayuda.

Hechicero pareció decidido a limpiar su nombre, aplicándole una tapatía a Johnny Idol, por lo que Máximo Sexi buscó ayudarlo, pero Mephisto lo conquistó para el disfrute de las botas de sus compañeros; sin embargo, Máximo tuvo su venganza dándole un beso al rudo que lo sometió.

Mientras se efectuaba el besuqueo, Máximo fue derribado por Ephestos, además de darle tiempo suficiente para que lo venciera con la pirámide de la muerte. Luego de la derrota, Máximo Sexi debió ser asistido por los médicos, ante una posible lesión que no lo permitió mantener el equilibrio al salir del cuadrilátero.