05 Marzo 2017

Tras años de haber emprendido la aventura de competir en deportes ecuestres, Carlos Rodolfo Molina Gordillo, el primer jinete poblano en ganar el mundial de la especialidad, recordó que fue su experiencia en categorías infantiles con lo que descubrió que esa era su pasión.

En entrevista con El Popular, diario imparcial de Puebla, Carlos Rodolfo narró que su amor por los caballos nació a los 6 años, cuando su familia lo introdujo a la práctica de la equinoterapia, lo que le permitió entender que el caballo y el ser humano deben ser uno mismo al montar.

El jinete recordó que disfrutaba la convivencia con amigos, familia y el caballo, con éste último lo descubrió que montar no sólo era forzar a un animal a obedecer órdenes, sino aprender a trabajar en equipo; caballo y jinete se compenetran en una unidad como los centauros de los mitos helénicos.

Carlos recordó que tan pronto empezó a practicar, disputó sus primeras competencias a los 8 años; fue cuando su familia le compró su primer caballo, bautizado Black Speed, el cual, sin embargo, murió de un cólico que lo llevó a cuestionarse sobre si seguir en esta disciplina.

Sin embargo, supo desde muy joven que sus prioridades estaban enfocadas en trazar una trayectoria profesional, porque encontró la realización en cada certamen en el que destacaba.

El poblano precisó que sus dos primeros años como observador de competencias lo llevaron a decidir su incursión en el ámbito profesional, puesto que contemplaba con admiración la elegancia de los jinetes más experimentados, nivel que quiso alcanzar.

"Ya a los ocho años, de forma oficial, empecé desde barras tiradas, 40 centímetros,50, 80, 90, un metro, un metro 10, un metro 20 y la prueba más alta que he hecho hasta el momento ha sido de 1.25 (metros), donde quedé en quinto lugar. La verdad es que ahora ya no puedo dejar este deporte", externó.

En sus inicios Carlos se sintió interesado en realizar un sobreesfuerzo, esto porque sus capacidades no le permitían introducirse a retos de mayor envergadura, pero gracias a la guía de sus instructores comprendió que para ser un competidor de renombre debía ser paciente e ir paso a paso.

El nacimiento de un campeón

A la edad de 10 años, Carlos Rodolfo disfrutó sus primeras experiencias como un jinete destacado después de cuatro años de preparación, ya que se consagró como tercer lugar nacional en la categoría preinfantil.

Los demás éxitos llegaron en los siguientes seis años, como cuando ganó el Gran Premio Silver Tour, seguido por el Golden Tour, así como un séptimo lugar en el campeonato nacional de la especialidad.

Pese a que su carrera se caracterizó por grandes exhibiciones, no fue hasta 2016 cuando confirmó su mejor momento deportivo, al clasificar al Mundial Ecuestre, en enero de dicho año en Guadalajara, Jalisco, donde se coronó como el primer poblano campeón de la historia.

"El 2016 fue un año muy distinto, porque fueron más salidas a concursos, ya que sabíamos que el mundial iba a ser aquí en México; entonces, empezamos a salir a más competencias, como San Miguel de Allende, Querétaro y Jalapa, catalogado como uno de los mejores del mundo", mencionó.

El jinete comentó que llegar al máximo encuentro le dio motivación extra, ya que compartía tiempo con otros amigos seleccionados; sin embargo, a la víspera del mundial, recordó cómo sus compañeros comenzaron a sentirse presionados ante su participación.

Meses antes de su participación en Jalisco, sus ánimos por destacar se elevaron y, al final, quedó sorprendido cuando lo anunciaron como el máximo exponente de la categoría infantil.

El futuro del campeón mundial

Carlos aseguró que este año dejará la categoría infantil para unirse a los juveniles y comentó que lo único que cambió luego de su incursión en el mundial fue adquirir un mayor compromiso por triunfar.

Uno de sus planes inmediatos es competir en Estados Unidos, además de buscar su clasificación al nacional de la categoría juvenil y concretar un buen primer año en el circuito.

Fotos: Karen Rojas

Por otro lado, confesó que también le apasiona el futbol, deporte al que, sin embargo, no invirtió tanto esfuerzo y dedicación como por la equitación.

Por último, Carlos Rodolfo aseveró que para estar donde ahora se encuentra requirió de paciencia y dedicación; por ello, recomendó a la gente no ser impulsiva, además de conocer sus limitantes para obtener lo que se propongan.