Martes 14 Marzo 2017

Los tradicionales lunes de lucha se cubrieron con la agresividad de las rivalidades tanto de Diamante Azul contra Pierroth, quienes se jugarán la máscara este viernes, a la par que la de la familia Alvarado con el enfrentamiento entre Máximo Sexi contra la Máscara; sin embargo, al final de la noche, los rudos dominaron el encordonado.

Puebla se convirtió en el preámbulo para el máximo encuentro entre Diamante Azul con Pierrot, donde este último demostró su superioridad desde antes del silbatazo de arranque, con una aplastante mezcla de patadas, propiciadas entre La Máscara y Ripper sobre la corpulencia del técnico.

Los técnicos exigieron justicia, pues el sucesor del linaje de Norbeto Salgado comenzó a desatar la prenda de su rival, sin importarle que estaba sometido sobre el poste por el resto de los Ingobernables, Titán intentó rescatar a su compañero, lo que le costó una golpiza propinada por sus adversarios.

Los ánimos se encendieron, pero Titán logró someter con un castigo a Ripper, mientras La Mácara saldaba las cuentas pendientes con su primo, Máximo Sexi, quien prefirió divertirse con el temor de aquel a los besos que este pudiera acomodarle; aunque, la fiesta duro poco, terminó cuando Pierroth arrastró hacia la pared a Diamante Azul.

Al final de la primera caída, los técnicos perdían, luego de que el beso de Máximo Sexi provocará toda la irá de su pariente, sometiéndolo contra el poste, para luego fulminarlo con una quebradora, dejándolo incapacitado, mientras la cuenta regresiva llegaba a cero.

Durante el segundo round, las tercias decidieron tener una revancha veloz, pues Diamante Azul inmovilizó a Pierrot, al mismo tiempo que los Alvarado buscaron una digna revancha entre puños y llaves; no obstante, tanto Titán como Ripper se enfrascaron en un intenso mano a mano en el centro del cuadrilátero.

La gente se mostró entusiasmada cuando los técnicos revivieron de su tibio inicio que por un momento pareció ser su perdición, pero Titán demostró que no se retirarían de Puebla sin dar batalla, luego de acomodarle una desnucadora a Ripper, lo bastante intensa como para dejarlo tendido sobre la lona, sin señales de poder levantarse.

Entre los aplausos y las rechiflas, los rudos quisieron cambiar el oscuro panorama que recubría a todo el recinto de la lucha poblana, pero cayeron con la aplastante derrota que le propició Titán a Pierrot, arrojándose desde el palo a toda su humanidad, igualándolos a ambos para el final de la velada.

El orgullo de los rudos se vio reducido, pero Pierroth decidió lanzarle un último reto a Diamante Azul, trasladándose a la orilla del cuadrilátero a llevar toda la acción entre los pasillos de los aficionados, que no perdieron el tiempo para grabar la última batalla, donde ambos saldrían con sus prendas.

Pese a los intentos de Diamante Azul, éste fue vencido, luego de regresar al ring, donde Pierroth aprovechó para tomarlo de la nuca y estrellarlo en incontables ocasiones contra el poste, para luego montarse sobre su espalda y sentenciarlo con una derrota que encendió los ánimos para su lucha del viernes en la Arena México.