Martes 11 Abril 2017

Después de casi tres meses de espera, Espíritu Maligno finalizó su rivalidad con Police Man, y lo despojó de su cabellera en un intenso mano a mano que llenó todas las localidades de los tradicionales lunes en la Arena Puebla.

Desde los primeros segundos del encuentro Police Man buscó someter a su excompadre con sus clásicas tácticas a espaldas planas, pero el ahora gladiador técnico aprendió de las derrotas que le aplicó el rudo durante el mes pasado; por lo que, luego de verse achicado sobre la lona, se dispuso a recuperarse.

Police Man presumió su determinación en el encordonado al aplicarle una variante del nudo, para luego dejarlo inmovilizado y montarse sobre el poste antes de arrojarse contra la humanidad de Espíritu Maligno, permitiéndole a su antiguo compañero rodar para aplicarle una cavernaria contra el suelo.

La fuerza de Espíritu Maligno no bastó para evitar que Police Man se liberara del castigo y así finalizar la primera caída aplicando un candado al técnico, combinado con una palanca que desvaneció a su némesis por varios minutos, hasta que decidió ponerse en pie y llevar la acción afuera del encordonado.

Al inicio de la segunda caída, Police Man demostró sus ganas de querer desgreñar a su rival, por lo que lo arrastro, jalando su abundante cabellera, hasta el poste, donde estrelló su rostro en un par de ocasiones, devolviéndolo a la lona, en dirección a la rampa de entrada de los luchadores para darle de pisotones en el suelo.

Espíritu Maligno abandonó el letargo, que le costó una dolorosa paliza, de modo que emprendió su venganza con un salto desde el poste, lo bastante estruendoso como para dejar a su adversario rogando en el suelo por piedad, pero terminó la faena con una rana que causó el furor de todos los aficionados que respaldaban su victoria.

Para la tercera caída Police Man se postró firme sobre el cuadrilátero, donde quiso demostrarle a Maligno que esa amistad que los unió por varios años se convirtió en un odio que expulsó en un vuelo, técnica poco empleada por el rudo, pero que sirvió para desequilibrar a su rival, quien también soportó un segundo salto desde el palo.

Espíritu Maligno no permitió la humillación pública a la que era sometido, por lo tanto, se puso en pie y volvió al cuadrilátero para tener una digna revancha usando los mismos movimientos que le habían causado daños. Los vuelos y las rechiflas se mezclaron por su pronta recuperación y la paliza que daba al Poli.

Después de un rato de enfrascarse en la lucha Espíritu Maligno consideró oportuno dar fin al enfrentamiento, así que utilizó un novedoso movimiento que, hasta el momento no ha decidido como nombrarlo, pero que sorprendió a todo el aforo con una variante del nudo que provocó no sólo la rendición de Police Man sino que al parecer también le dejó una lesión en el cuello, pues los paramédicos tuvieron que asistir al perdedor, que fue rapado con el collarín puesto.