Miércoles 26 Abril 2017

Después de dos décadas de rivalidad, Atlantis comentó tener disposición de aumentar las diferencias contra Último Guerrero, a quien desenmascaró en 2014 y sabe que los problemas se mantienen vigentes, ya que ambos quieren demostrar quién es el mejor gladiador sobre la lona.

En entrevista, el Ídolo de Todos los Niños aseguró que en este punto de su carrera no tiene fijada la meta de enfrentarse contra un luchador por su máscara, debido a que sabe que su prenda es la más cotizada del país; por tal motivo, afirmó que aceptará el reto de todos los gladiadores que quieran poner en duda su superioridad.

"Son luchas que a nosotros nos gustan, con un luchador recio y completo, pues después de 19 años de pareja, tenemos una rivalidad que ya lleva años y se llevó a cabo al rojo vivo, que se sintió en los amarres y tomamos el compromiso en el micrófono, que a uno como luchador es su encuentro más complicado", aceptó.

Recordó que el encuentro que definió el destino de la máscara de Último Guerrero representó uno de los más duros de su carrera, por el compromiso que representaba arriesgar el máximo honor como luchador, de modo que poder conservar su tapa, una de las prendas más asediadas del pancracio nacional, resultó un honor.

Atlantis adelantó que por ahora no está interesado en arriesgar su rostro por una cabellera, pero en caso de que alguno de los rudos quiera un reto, estaría dispuesto a encarar la prueba, porque su propósito se mantiene en demostrar que cuenta con la experiencia para defender su nombre en todo el país.

"Último Guerrero sabía a qué se enfrentaba, porque no es fácil y él sabía a qué luchador se iba a enfrentar, porque Atlantis perdía más que Último Guerrero y lo superó, como a él y muchos más. No me interesan las cabelleras, porque mi máscara es la más cotizada de la lucha libre, sólo máscara contra máscara", agregó.

Enfatizó que las recientes confrontaciones contra los Ingobernables no les toma importancia, ya que sabe que cuenta con las cualidades como para vencerlos en una batalla justa, así que no descartó aceptar cualquier reto que quiera lanzarle alguno de sus integrantes, con tal de demostrarles quién manda en el encordonado.