Después de su polémica expulsión el pasado sábado, Amaury Escoto, mediocampista de Lobos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), calificó de injusta la decisión del silbante Alejandro Funk, ya que, tras analizar la supuesta falta, no detectó anomalías que ameritaran su salida del terreno de juego. En entrevista, el responsable del gol del triunfo en el juego de ida sobre Dorados de Sinaloa, mencionó que tiene la esperanza de que la directiva consiga que la decisión del oficial sea desestimada, ya que la supuesta agresión contra el portero rival, Gaspar Servio, resultó inexistente, por lo que confía que en estar presente para el partido de vuelta. "No me siento tanto así robado (con el arbitraje), creo que me voy un poco molesto, un poco con rabia, pero no tanto robado; o sea, al final son seres humanos se equivocan y se van a seguir equivocando y nada, hay que dar vuelta a la página; hay que esperar que se solucione esto y Dios quiera que me quiten la roja", comentó. El jugador consideró que las decisiones arbitrales no interfirieron en el buen funcionamiento que el equipo mostró antes del segundo tiempo, pues supieron hacerle frente a la propuesta de juego de los sinaloenses. Escoto recalcó que tras la ventaja de 1-0 obtenida en el estadio Universitario BUAP el equipo no debe soltar el paso, pues sabe que aún faltan 90 minutos más para concretar el ascenso a primera división. "Creo que la presión pasa a segundo término, pues el equipo tiene que ir a hacer su partido allá, como lo estuvo haciendo toda la liguilla, ir a buscar más goles, ya el tema arbitral queda a segundo término; (…) sería sensacional (tener árbitros de Primera División), porque la final lo amerita", añadió. Afirmó que, de no poder participar en la vuelta contra el Gran Pez, sabe que sus compañeros serán capaces de superar el reto, tal y como lo demostraron en la campaña regular, cuando, contra todos los pronósticos, alcanzaron la liguilla. |