A más de 12 años de ponerse los guantes, Zulina "La Loba" Muñoz, vivió muchas situaciones para treparse a los cuadriláteros del mundo, superó el reto más grande en su trayectoria: los estereotipos contra la mujer, una vez conseguido ahora esta lista para enfocarse en su regreso a la categoría de peso Gallo, donde buscará coronarse como campeona este año. En entrevista con El Popular, diario imparcial de Puebla, la actual campeona del peso Súper Mosca relató que sus inicios se dieron por el linaje familiar en el boxeo, su hermano, Armando Muñoz, comenzó a involucrarse en el mundo del pugilismo, lo que despertó el interés de su padre, motivándola a buscar la misma admiración que sentía al verlo en combate. "Empiezo en el boxeo por mi hermano, él fue boxeador, un día lo fui a ver, porque mi papá hablaba mucho de él y pensaba que lo hacía, porque era su consentido y me envolví mucho en la arena, con la gente, los gritos aplausos y la pelea", mencionó. La decisión de seguir los pasos de su hermano se asentaron cuando notó que le ayudaba a bajar de peso, a la par que sacaba todo el estrés del día, pero la verdadera prueba tomaría un año después, hasta que logró consolidarse como una peleadora en ascenso que decidió aventurarse en el ámbito profesional. Reconoció que la transición del pasatiempo a un estilo de vida no resultó complicada, porque toda la gente que le importaba en la vida la apoyaban, como el caso de los miembros del gimnasio donde entrenaba o su familia, por lo que hacía más sencillo superar los ataques de que era una "lesbiana" o "marimacha", por el hecho de salir a pelear. Desde su primer encuentro como profesional hasta el momento sumó otros 12 años en los que se encontró con la sorpresa de que elegir el box sobre cualquier otra disciplina le permitió saber que tomaba la decisión correcta, al mostrarse como una gladiadora con cualidades, con una marca actual de 61 peleas, de las cuales empató dos y sólo ha perdido una. "Me decían 'niña no creas que esto es un juego', sino que es mucha disciplina, mucho sacrificio, esfuerzo, me preguntaron sí estaba dispuesta a agarrar la responsabilidad y ya con eso empecé a trabajar muy fuerte", agregó. La Loba aceptó que el recorrido para posicionarse entre los mejores combatientes en el territorio nacional no fue nada sencillo, de forma especial por tenerse que enfrentarse con la dura prueba de los poco reflectores que tenían las mujeres con guantes en el país, pero, por suerte, su talento avaló la calidad de cada uno de sus enfrentamientos.
Las peleas del futuroLa pugilista nacional recordó que en sus plantes personales se encuentra terminar su preparación académica en acondicionamiento físico, pues a sus 29 años sabe que está a menos de seis años de terminar su trayectoria deportiva, pero no tiene planeado alejarse del ring, aunque sea detrás de la acción. A nivel deportivo, dijo que el 13 de mayo defenderá su título de peso Súper Mosca por última vez, para luego enfocarse en sus nuevos planes en Gallo, categoría en la que inició, pero a su regreso no teme los resultados, porque sabe que se preparó para sobresalir. "No hay temor, porque anteriormente, antes que ganara el Campeonato Absoluto Súper Mosca, yo era peso Gallo, sólo que ya en las últimas decidí hacer el cambio, pero ya conozco la potencia y la velocidad que traen; ósea, ya sé a lo que voy", añadió. Aseguró que en esta nueva etapa de su carrera quiere que la gente la recuerde como una de las peleadoras más importantes, sin importar la categoría en la que se encuentre, pues se esforzará con la misma entrega que en sus retos anteriores. |