Los tradicionales lunes de Arena Puebla se llenaron de gloria con el enfrentamiento especial entre El Valiente, Stuka y Stigma contra Máscara Año 2000, Sansón y Cuatrero, donde la experiencia de los técnicos salió vencedora de un complicado encuentro en el que superaron la escuela de los rudos. Desde el arranque del duelo los técnicos demostraron su determinación, pues Cuatrero retó a Stuka a un enfrentamiento de llaveo, pero su experiencia pudo más que la sangre nueva del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL), esto al doblegarlo sobre la lona, lo que obligó a Sansón a relevarlo. Stigma relevó a Stuka para que se repusiera, mientras Sansón exigía una revancha para honrar la humillación de su compañero en el encordonado, así que cegado por la ira emprendió una aventurada batalla de castigos en contra del gladiador local, lo que terminó en una ligera ventaja de los rudos. El escenario pareció poco prometedor para los técnicos, pero supieron reponerse con la llegada de El Valiente al cuadrilátero, donde lo esperaba el Padre de Más de 20, pero este último decidió abandonar a gran velocidad la lona, como una estrategia, para que Cuatrero se encargará de doblegarlo con una patada por la espalda. Los ánimos entre ambos bandos se encendieron, hasta que Stigma decidió tener su oportunidad para sentenciar a Sansón con un saltó desde el poste a su humanidad, movimiento completado con un candado que les garantizó la primera victoria de la velada. Para la segunda parte del enfrentamiento, Cuatrero y Sansón buscaron su revancha contra Stigma, por lo que lo acorralaron contra el poste, donde le dieron una intensa dosis de pisotones que causó la inconformidad de Stuka con el juez del encuentro, pero este se negó a intervenir y dar fin a la tortura. En medio de la negativa de la injusta golpiza propiciada a Stigma, se introdujo entre las lianas Stuka, quien sacó a ambos rudos del cuadrilátero, para luego enfrentarse en un emocionante mano a mano contra Máscara Año 2000, del cual salió victoriosa la doctrina de los técnicos, a la par que los rudos aumentaron su insatisfacción. Al verse reducidos los rudos contra los técnicos, llegó al centro cuadrilátero Sansón, motivado por provocar a El Valiente con una señal que cuestionaba su honor, pero le demostró que no estaría dispuesto a las ofensas; sin embargo, Máscara Año 2000 saltó desde el poste, dándole tiempo a su compañero para sentenciarlo con un castigo. La tercera caída se caracterizó por dedicarle un período más corto, pero con mayor intensidad a la primera mitad del duelo, por lo que, los seis gladiadores abandonaron las batallas uno a uno, para tener un enfrentamiento campal, tanto dentro como fuera del cuadrilátero. Mientras la acción entre las bancas aumentaba, Valiente llevó la acción sobre el centro del ring, donde prefirió finalizar la batalla contra Máscara Año 2000, quien aceptó el reto, pero no pudo contra la juventud y experiencia del técnico, sentenciándolo con una plancha que no dio fin a la noche. |