Jueves 05 Abril 2018

Está demostrado que los eventos deporti­vos mundiales han resultado benéficos en momentos clave en la historia de las naciones porque son uti­lizados de distractor diplomáti­co en temas políticos; inclusive demeritando la importancia de las justas que sobre todo tratan de la cooperación humana.

Hace algunos años Paul Goeb­bels le vendió a Adolfo Hitler la idea de celebrar los Juegos Olím­picos de Verano en 1936.

Goeb­bels ocupaba el cargo de minis­tro para la Ilustración Pública y Propaganda del Tercer Reich entre 1933 y 1945.

Bajo su pun­to de vista los Juegos se conver­tirían en una gran oportunidad para mostrarle al mundo el régi­men nazi.

Bajo el eslogan de "un festival para la alegría y la paz", se construyó el Estadio Olímpico de Berlín y se organizó la com­petencia sin importar nada más.

En retrospectiva, era eviden­te que los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 no se debieron celebrar.

Dar a los nazis la posi­bilidad de un público global fue un grave error. Fue distraer de manera fatal la atención del mundo de la persecución que tenían en marcha.

Lo mismo sucedió en los Juegos Olímpicos de Moscú en 1980, organizados por la Unión Soviética durante la Guerra Fría.

En la actualidad, podríamos encontrarnos con un escenario similar. La Copa Mundial de Fút­bol podría ser utilizada por Vla­dimir Putin para mostrarle al mundo otra cara del régimen sancionado por la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Hasta ahora 24 mil aficio­nados de Inglaterra han solici­tado asistir a la Copa del Mun­do. Hace apenas cuatro meses, la ONU aprobó una resolución que condenaba enérgicamen­te las violaciones de los dere­chos humanos en Crimea, refi­riéndose a Rusia como poten­cia ocupante.

Una portavoz del Ministe­rio de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, declaró que el Ministro de relaciones exteriores está envenenado con odio e ira, después de que Boris Johnson sugirió que elpresidente ruso Vladimir Putin usaría la Copa del mundo en Rusia de la mis­ma manera que Hitler usó las Olimpiadas de 1936.

Lavrov, también sugirió que el envenenamiento del exdo­ble agente Serguei Skripal pudo beneficiar al gobierno británico al distraer la atención de los pro­blemas en torno al Brexit.

Aunque sabemos que Putin (como hizo con los juegos de Sochi en 2014) usará el even­to para mostrar lo mejor de su nación, lo que no sabemos es lo que ocurrirá en el campo de jue­go que esperemos esté mediana­mente libre de procedimientos ilícitos este años.