Miércoles 20 Junio 2018

El Mundial completa su primera jornada con algunas selecciones modestas en cabeza y varias favoritas entre dudas des­pués de que Brasil, España, Por­tugal, Argentina empataran en su debut y de que patinase Ale­mania en una victoria histórica para México, mientras que Fran­cia e Inglaterra salvaron con apu­ros su presentación.

Aún resonaban los abucheos del estadio Azteca en la cabeza de Juan Carlos Osorio, seleccionador mexicano, cuando en su primera oportunidad minimizó a la pode­rosa Alemania, actual campeona del Mundo.

También, contra pronósti­co, resultaron Irán, vencedor de Marruecos con un autogol en el minuto 95; Serbia, con una falta de Aleksandar Kolarov; Croacia, con Ivan Rakitic y Luka Modric imponentes en el mediocentro; además de Senegal y Japón, que comparten liderato del grupo H tras ganar 2-1 a Polonia y Colom­bia, respectivamente.

Sin embargo, para brasileños y argentinos no fue un dulce debut en Rusia. Ambas se adelantaron pero cuajaron sus peores minu­tos con el marcador a favor, y lo pagaron. Brasil tuvo en Neymar a un jugador voluntarioso pero bien sujetado por Suiza y Argentina al Messi más errático: falló un penalti con 1-1 en un día gris de la Albiceleste ante la modesta Islandia, que prolonga la hazaña que empezó en la Euro'16 cuan­do apeó a Inglaterra en octavos. Será difícil superar el nivel del Portugal-España.

Habrá más decisivos, los cruces, pero en el duelo ibérico ambas dominaron sus facetas y el aficionado lo agra­deció. Cristiano Ronaldo firmó un tri­ple con un penalti que él mismo provocó, un disparo que no con­troló el portero David de Gea y una falta medida que dejó sin tres puntos a una España excepcional con balón, con personalidad para remontar, pero incapaz de mini­mizar sus errores.

Antoine Griezmann anotó un penalti que no vio el árbitro ante una buena selección australiana que solo cedió al final e Inglaterra tuvo en Harry Kane a su salvador con un doblete. El segundo gol lle­gó en la prolongación ante Túnez, que murió en la orilla.

La Bélgica del técnico español Roberto Martínez pide confian­za tras el 3-0 a Panamá. Tardó en abrir el partido pero con Yan­nick Carrasco y Thomas Meunier como carrileros muy ofensivos con Kevin De Bruyne organizan­do y Dries Mertens y Eden Hazard con libertad detrás del gigantón Romelu Lukaku los goles pare­cen cosa fácil. El sello a la goleada de la pri­mera jornada, 5-0 a Arabia, se lo puso el anfitrión, Rusia, con Denis Cheryshev que aprovechó la lesión de Alan Dzagoev en el minuto 25 para hacer dos goles y devolver la alegría y la esperan­za al pueblo ruso tras meses des­concertado con el seleccionador.