Viernes 23 Noviembre 2018

Según información desvelada por Football Leaks y por el diario alemán Der Spiegel; Sergio Ramos incumplió en las reglas anti dopaje en dos ocasiones.

El capitán blanco del Real Madrid dio positivo por consumo de dexametasona en un control antidopaje realizado en la final de la Champions League de la temporada 2016/17, en la que el conjunto madrileño se impuso en la final a la Juventus.

A pesar del conocimiento de La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA), sobre los casos, esta decidió archivarlos tras dar por buenas las explicaciones del jugador y del cuerpo médico del club. Ramos también violó el protocolo antidopaje tras un partido de Liga disputado contra el Málaga el pasado mes de abril.

Todo empezó el 4 de junio de 2017, un día después de ganar la Duodécima en Cardiff ante la Juventus. En un laboratorio de la ciudad austríaca de Seibersdorf llegó una muestra de orina del jugador procedente de Gales.

Un mes después, el encargado del análisis envió los resultados a la UEFA y a través de esa muestra se encontraron trazas de dexametasona, un derivado de la cortisona incluido en la lista de sustancias prohibidas de la WADA (Agencia Mundial Antidopaje).

Siguiendo estas fuentes, el máximo organismo del fútbol europeo contactó con Ramos y le exigió explicaciones sobre el uso de la sustancia.

La respuesta del jugador fue de tan solo cuatro líneas justificado con un informe médico firmado por los servicios médicos del club, una explicación que convenció a la UEFA.

Los médicos del Real Madrid asumieron la toda la responsabilidad; y explicaron que el futbolista había recibido un día antes del partido dos inyecciones de dicha sustancia en la rodilla y en un hombro.

Según los datos de Football Leaks, el segundo caso se produjo el pasado 15 de abril, debido a que Ramos se bañó antes del control antidopaje tras el encuentro contra el Málaga, infringiendo en la ley española que considera esta acción como una "traba" a la prueba.

La Agencia Española Antidopaje (AEPSAD) notificó al equipo cinco meses después de la infracción, lo cual provocó sospechas en la dirección del club , sin embargo la agencia reconoció a Der Spiegel que el proceso no ha aportado ningún indicio de que fuera violada ninguna ley antidopaje.

Football Leaks decidió contactar al Real Madrid, sin embargo éste no quiso hacer declaraciones al respeto.