La llamada final del siglo entre River Plate y Boca Juniors fue postergada, luego de los actos vandálicos de los hinchas en inmediaciones del estadio Monumental, en Argentina. Alejandro Domínguez, presidente de Conmebol, y el consejo de este organismo decidieron la mañana de este domingo postergar el partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores 2018, con el objetivo de "preservar la igualdad deportiva". En redes sociales se informó que la fecha final del partido será analizada y decidida en una reunión en la ciudad de Asunción el próximo martes, 27 de noviembre, a las 10 de la mañana con la presencia de los presidentes de River Plate y Boca Juniors. El pasado sábado, el partido fue suspendido después de que los aficionados de River atacaran con piedras y gas lacrimógeno el autobús en el que se transportaban los jugadores Xeneize. Algunos futbolistas resultaron lesionados y tuvieron que recibir atención médica. Se anunció que el partido se jugaría más tarde el mismo día; sin embargo, la Conmebol decidió a última hora retrasarlo para el domingo. Horas antes del silbatazo inicial, el organismo decidió suspender el encuentro en atención a una solicitud de Boca para que el partido se juegue en condiciones de igualdad.
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