09 Diciembre 2018

Las plantillas de River Plate y Boca Juniors, que desde las 20.30 horas (19.30 GMT) disputarán el partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores, ya ingresaron al estadio Santiago Bernabéu.

Con los seguidores de ambas aficiones separados por 250 metros de la calle Padre Damián y más fiesta dentro de los autobuses -donde los jugadores de las dos plantillas iban cantando y golpeando los cristales que fuera, porque los hinchas estuvieron más preocupados por grabar con su celular que por entonar cánticos, River fue el primero en llegar, sobre las 18.40 horas (17.40 GMT).

Boca arribó al estadio Santiago Bernabéu apenas cinco minutos después, en un autocar idéntico al de su rival y que, como el de River, no llevaba ningún distintivo que lo identificase, sin que se produjese altercado alguno en una jornada que, por el momento, transcurre sin incidentes y con un fortísimo dispositivo policial. 

Apertura de puertas sin incidencias en el Santiago Bernabéu

Tres horas antes del comienzo de la final de la Copa Libertadores entre River Plate y Boca Juniors se abrieron las puertas de Santiago Bernabéu para los aficionados de ambos equipos y los primeros en acceder al estadio lo hicieron con normalidad y sin incidentes.

La apertura de puertas del Santiago Bernabéu se llevó a cabo a las 17.30 horas, pero una hora antes en los aledaños del recinto ya estaban cientos de aficionados de ambos equipos.

La gran mayoría de hinchas de River Plate entraron por las puertas C y D mientras que los de Boca Juniors lo hicieron por las A y B.

Fotos: EFE

En algunas puertas hubo cierta aglomeración al principio debido a la cantidad de aficionados que esperaban impacientes la apertura del recinto, pero los primeros hinchas que pisaron el estadio lo hicieron sin ningún incidente a destacar.

En la puerta B hubo problemas debido a que algunos aficionados de Boca no llevaron la pulsera que, acompañada con la entrada, permite acceder al estadio.

La nota de color la pusieron algunas bufandas al viento, los cánticos de ambos equipos y las pancartas con lemas de apoyo a Boca y River.

El ambiente que se vive en el Santiago Bernabéu es de fiesta en las calles y seguridad en las calles. Cientos de policías velan porque todo se desarrolle con normalidad y han establecido varios perímetros de seguridad en todos los accesos aledaños al estadio.