Qué bien presentado estuvo el encierro de la Venta del Refugio en El Relicario, del primero al quinto fueron ovacionados cuando salieron al ruedo, así se deben presentar cuando se anuncia una corrida de toros, todo lo que hacen los toreros tiene mérito, ahora que el juego que dé el ganado es hebra de otra madeja. Los toros no tuvieron fondo de bravura, quiere decir que poco fue lo que embistieron, terminaron mansurroneando o rajándose. Tanto a Eduardo Gallo, Arturo Macías El Cejas y Fermín Espinosa Armillita IV, debe reconocérseles que tuvieron los arrestos para firmar sus respectivos contratos, la actuación que tuvieron ya fue otra cosa. El Palco del juez estuvo a cargo del matador en retiro José Antonio Gaona quién, desde mi punto de vista, se excedió al conceder 6 orejas y un rabo más una vuelta al ruedo a los despojos del quinto. Arturo Macías, el popular Cejas fue quien se llevó el gordo. Recibió al quinto con un lance de rodillas, de pie torea a la verónica iniciando en el tercio rematado en los medios con sabrosa media. Él mismo lleva al caballo a Beisbolista. Buen puyazo de José Prado que aguanta el empuje del burel. Macías en su turno al quite logra 4 gaoneras con quietud. Fermín Quiroz clava los palos al segundo intento y sin acomodar al toro Diego Martínez va con prontitud a colocar su par. Se autorizaron sólo dos pares de garapullos. Puedes Leer: Por el orgullo de la AngelópolisEl inicio de muleta es de rodillas y luego una buena tanda por el lado derecho, el toro va con emotividad. En la siguiente tanda, también por el derecho, hay menos emoción en la embestida. Breve es la siguiente tanda por el lado izquierdo cuando la banda interpreta Qué Chulo es Puebla, Macías pide la suya y ahora es la Pelea de Gallos, la gente se entusiasma. Al rematar una tanda el toro alcanza a pegarle en el glúteo, parecía que traía el cate porque el torero se queda en el piso. Se suelta de las asistencia, nuevamente va al toro y la gente se le entrega cuando torea por derechazos, el toro se raja y Macías le insiste en muletazos para el tendido. Pincha cuando intenta matar a recibir, luego deja una estocada caidita, el juez le concede dos orejas más por el arrojo que por el buen toreo, el público pita, sobre todo los enfiestados, y se concede el trofeo máximo. Los ganaderos se integran a la festejada y acompañan al diestro en la vuelta al ruedo. Mejor estuvo Macías con su primero, sobrio, sin muletazo coberos. Bien a la verónica, la suerte de varas la ejecuta Juan Cobos quien discretamente bombea. Arturo quita con 2 verónicas y una navarra. Rejonean a pie Cristian Sánchez y Alejandro Prado, bien bregado por parte Fermín Quiroz. Con suaves doblones inicia la labor con la pañosa. El toro tiene lo suyo, sabe lo que deja atrás, hay dos tandas emocionantes por el lado derecho y una por el otro, el diestro le puede e impone condiciones a La Vista que empieza a defenderse. Pinchazo arriba, luego un estoconazo con todas las de la ley, la mejor de la noche, el morito tarde en doblar, hay un aviso y luego un certero descabello. Ni siquiera lo sacan al tercio, como el público reacciona más con lo vistoso, eso le dan. Poco o nada al abreplaza con el capote de Eduardo Gallo. Pica Alfredo Ruiz El Miura, rectifica el puyazo. Es bueno un par de banderillas de Lupillo chico. Dos tandas buenas del español Gallo que se ajusta por el lado diestro, luego porfía, tanto que logra una tanda de 4 molinetes, no falta quien lo aplaude. Mata de estocada caidita. A su segundo lo recibe con mandiles. Luego el buen puyazo de Erick Morales, breve y certero, sin bombear ni rectificar, es muy ovacionado. Un magnífico par de Lupillo chico que se la juega. El tercio constó de dos pares de palitroques. El salamantino empieza con dobloncitos suaves sin castigar, dos buenas tandas por el derecho y el toro, de buenas a primeras, cambia su lidia que desconcierta a todo mundo. Gallo cita y el toro se arranca del lado que no tiene la muleta, luego de breve tanda Chivigón, se refugia cerca del burladero de matadores. Gallo lo lleva a los medios y el castaño ahora se va a toriles. Trata de sacarle pases pero ya no hay mucho, liga 3 de pecho. La espada queda en el Rincón de Ordoñez cae el cornúpeta y chin, las dos orejas de premio. Puedes Leer: Estos son los precios de los boletos para el #DerbyPoblanoArmillita IV, no le para con el capote al tercero de la noche, prefiere bregar, lo remata. Efrén Acosta sólo le da un refilonazo porque Chicharito sale huyendo hasta el otro lado del ruedo, ahí, en la querencia pica Guillermo Cobos que aguanta la embestida y deja un buen puyazo, como le tapó la salida, el toro no puede huir, el varilarguero se emociona y castiga fuerte en un segundo puyazo. Cristian Sánchez se saca la espina con los palos. Es cierto que Armillita da tres tandas, pero sin embraguetarse, sin calentar el cotarro, el toro no da más y recibe una estocada caída. Aquellos que creen que cuando no hay orejas es como si la corrida terminara empatada a cero, piden el premio, increíblemente se concede. Ahí empezó el relajo de los premios. Al cierraplaza tampoco le para Fermín con el capote. Nuevamente Guillermo Cobos castiga fuerte con la puya; los del castoreño solo reciben órdenes, el matador es el que decide si poca o mucha vara. Desorden en el tercio de banderillas entre Diego Martínez y Lupillo hijo. Más o menos unas tres tandas, en las que da la impresión que sólo deja pasar al toro, los remates con el pase de pecho echando al toro pa'fuera, dos muletazos metido en los costillares que una parte de los asistentes le jalean y párele de contar. Cita para matar cuando se escucha un grito: queremos a Héctor Gabriel en la feria, la estocada queda abajito, cae el burel y la última oreja de la noche. Los tres toreros, quienes brindaron uno de sus toros al empresario Pedro Haces, salen a hombros muy sonrientes. Algunos aplauden, los que chanelan desconcertados y molestos entienden que en El Relicario hubo lluvia de premios. |