La 118ª edición del Open de Francia, el que se presume sobre el papel como el más abierto de todos desde que Rafa Nadal ganase su primer título en tierras francesas en 2005, está a la vuelta de la esquina. Varios son los tenistas que amenazan con acabar con más de una década de dictadura del mallorquín en París. Aquí nuestro particular análisis previo al segundo grande de la temporada. Novena victoria para Nadal en Roma Llega la hora de la verdad en la tierra batida y los focos apuntan principalmente a Nadal. El español es el gran dominador del palmarés con 11 antorchas en su poder, cinco más que el segundo de la general: Björn Borg. El manacorense inició el idilio con su torneo fetiche en 2005, año en que superó a Mariano Puerta en la gran final. Desde entonces, el actual número dos del mundo se ha adjudicado la victoria en otras diez ediciones, faltando a la cita con la final únicamente en 2009, 2015 y 2016. Tres ausencias que podrían ser cuatro porque Nadal no llega tan en forma como el año pasado por mucho que sus oponentes, como hiciera Novak Djokovic en el Masters de Roma, le trasladen la presión y se presente con el aval de haber conquistado el Foro Itálico en el ensayo general previo al segundo 'Grand Slam'. Muchos candidatos masculinos y femeninos a la victoria Nadal mostró ante Djokovic en Roma su versión más competitiva, pero son varios los hechos que ejemplifican que está a un nivel más terrenal que nunca en su superficie predilecta. A estas alturas solía presentarse con algo más que una corona, en este caso la de Roma, quedando además muy repartidas sus habituales ganancias previas. Y es que otros expertos en el polvo de ladrillo no han dudado en dar un paso al frente. Lo hizo Fabio Fognini con una victoria en el Masters de Montecarlo y mismo ejemplo siguieron otros como Dominic Thiem en el Conde de Godó y Djokovic en el Masters de Madrid, además de mostrar Stefanos Tsitsipas en las semifinales de Madrid ante el propio Nadal que está, como los tres anteriores, listo para tomar el relevo. Se explica así que las cuotas a ganador del Open de Francia en Betway se muestran tan repartidas como las de cuadro femenino, en donde Simona Halep lidera las apuestas a 20 de mayo. La tenista rumana está a 5.50 de ganar el torneo, mientras que las opciones de Kiki Bertens se pagan a 9.00. Por su parte, Karolina Pliskova, vigente ganador del Masters de Roma, aparece como la sexta candidata a la corona. Por lo tanto, los mercados prevén un torneo abierto tanto en la vertiente masculina, pese al favoritismo de Nadal y Halep, respectivamente. Las lesiones han marcado a Nadal Detrás de esta irregularidad impropia del tenista que ha empequeñecido en tierra la figura de otros iconos de la época como Andy Murray, Roger Federer y en menor medida a Djokovic, hay un cúmulo de contratiempos en forma de lesiones. Molestias físicas de todo tipo que han limitado la presencia de Nadal en el circuito de la ATP en los últimos 18 meses, de ahí en 2018 se retirase de hasta 8 de los 11 campeonatos en que tenía previsto saltar a la pista. Estadística igualada entre Nadal y Djokovic Pese que se ha mostrado muy vulnerable en la mayoría de los campeonatos previos al Open de Francia, la estadística está a favor del 11 veces ganador en París. Dice esta que pisará suelo francés con un 80% ganador en este 2019 frente al 78,26% del de Belgrado. Nadal ha salido victorioso de 20 de 25 batallas en lo que va de curso mientras Djokovic en 18 de 23, aunque este último lidera la general de la ATP. A nivel de trofeos la diferencia es mínima. Nadal ha logrado 1 por 2 de su principal oponente de cara al Open de Francia. Los números refuerzan la candidatura de Nadal y contradicen a las sensaciones y viceversa. ¿Veremos al Nadal de Roma o al de la otra parte de la temporada en tierra? La duda se despejará a partir del 27 de mayo, día en que el cuadro final del Open de Francia entrará en escena. El claro dominador del histórico querrá mostrarse intratable, pero los torneos de preparación sobre el tapete marrón ha confirmado que hay más jugadores que nunca en condiciones de ponerle en aprietos. |