Jueves 20 Junio 2019

La ausencia de Neymar ha marcado el acontecer de la 46 edición de la Copa América, que desde el 14 de junio al 7 de julio se celebra en Brasil. La baja de la estrella de la "Canarinha" y del PSG abre una posibilidad para que otros jóvenes talentos brillen en el viejo torneo.

Curiosamente, la selección que dirige Tite cuenta con importantes y prometedores futbolistas que apenas han superado la veintena de años y se enfrentan a su primer gran reto con la elástica brasileña.

Son los casos de David Neres (Ajax de Amsterdam), Richarlison (Everton), Lucas Paquetá (Milán) o Militao (Oporto), recientemente fichado por el Real Madrid. Todos envidiablemente jóvenes y ya con experiencia en las grandes ligas europeas.

Un gran aval para Tite y los suyos, presionados por la baja de Neymar, por ser anfitriones por quinta vez de esta competición (las cuatro anteriores ganaron) y porque la última vez que vencieron fue allá por 2007.

La "obligación" de Brasil de ganar la Copa América no es una exigencia distinta a la que tiene Argentina, su gran rival, con Messi como "comandante" de la Albiceleste, subcampeona en las dos últimas ediciones y que no sabe lo que es levantar el trofeo desde 1993, hace 26 años.

Junto a Messi asoman jóvenes con gran proyección como el defensa Juan Foyth (Tottenham) y el delantero Lautaro Martínez (Inter de Milán), aunque el lamento de su entrenador, Lionel Scaloni, viene por la baja por lesión de la estrella del River Plate Exequiel Palacios, de quien se esperaba que la Copa América fuera su gran bautizo internacional.

Los uruguayos, vencedores en 2011 y que presumen de ser los que más ediciones han ganado (15), compiten en Brasil con una mezcla de veteranía (Godín, Cavani, Luis Suárez, Muslera) y algunos bisoños en los que el seleccionador Óscar W. Tabárez confía que sean la estructura del futuro de esta selección.

Son los casos del centrocampista Federico Valverde (Real Madrid) y el defensa Marcelo Saracchi (RB Leipzig/Alemania).

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Una gran oportunidad

Otros jóvenes prometedores que pretender aprovechar la oportunidad de la Copa América son el delanterio boliviano Leonardo Vaca (Blooming de Santa Cruz) o el centrocampista ecuatoriano Jhegson Méndez (Orlando City/EE. UU).

En Paraguay, su nuevo seleccionador, el argentino Eduardo Berizzo, ha incorporado valores como los defensas Santiago Arzamendia (Cerro Porteño) y Juan Escobar, recientemente fichado por el Cruz Azul mexicano.

Los colombianos Luis Díaz (Junior de Barranquilla) y Jhon Lucumí (Genk, Bélgica), campeón de la liga belga, lideran el cambio generacional que pretende dar a los "cafeteros" el nuevo seleccionador, el portugués Carlos Queiroz, y la Copa América será un buen test para comprobar lo que pueden dar ambos, junto a estrellas consagradas como James Rodríguez, Falcao, Cuadrado o Muriel.

El centrocampista peruano Jesús Pretell (Sporting de Cristal) es la gran apuesta del seleccionador Ricardo Gareca, a pesar de que sólo cuenta con 20 años y en su país confían en que sea una de las gratas revelaciones de la Copa América.

Por parte de Venezuela, una de las selecciones que más ha crecido en los últimos años, gracias en parte al empuje del equipo sub-20 que quedó subcampeón en el Mundial de la categoría de 2017, ha incluido a algunos de aquellas promesas en la lista de la Copa América. Sin duda, la gran sensación es el arquero Wuilker Fariñez (Millonarios de Colombia), pretendido por el F.C. Barcelona.

Compañeros de Fariñez en aquella selección sub-20 y que ahora compartirán vestuario en la Copa América son: el centrocampista Yangel Herrera (Huesca/España), el atacante Adalberto Peñaranda (Watford/Inglaterra) y el también arquero Joel Graterol (Zamora). El centrocampista Jefferson Savarino (Real Salt Lake/Estados Unidos) es otro de los venezolanos a tener en cuenta.

Para los invitados, Catar y Japón, la Copa América sirve como probatura de jóvenes promesas, como el atacante catarí Almoez (Al Duhail), máximo goleador de la última Copa de Asia; o los precoces nipones Takehiro Tomiyasu (Sint-Truiden/Bélgica), Ritsu Doan (Groningen/Holanda) o Takefusa Kubo (FC Tokio), con sólo 18 años, y que pasó por los juveniles del F.C. Barcelona.

Es la sabia nueva de la Copa América, un torneo que tradicionalmente ha sido un escenario ideal para la proyección de futuras estrellas del fútbol. Acuérdense de los casos de Pelé (participó en la edición de 1959), Maradona (la primera en 1979), Ronaldinho (en 1999) o Messi (2007), todos ellos sin haber cumplido los veinte años.