La fase de grupos de la Copa Oro dejó a la Costa Rica del entrenador uruguayo Gustavo Matosas una serie de dudas sobre el sistema y el nivel de jugadores, que tendrá que despejar a contrarreloj para enfrentar a la poderosa selección mexicana el sábado. La derrota frente a Haití por 2-1, que envió a Costa Rica al segundo lugar del Grupo B y a enfrentarse con México en los cuartos de final, ratificó el bajo nivel de La Sele en la Copa Oro, un torneo que el combinado tico nunca ha ganado. Costa Rica comenzó el torneo con una victoria de 4-0 sobre Nicaragua, luego sufrió para derrotar por 2-1 a Bermudas y finalmente cayó el lunes con Haití. "Haití nos obliga a enfrentar a México", "La selección se echó la soga al cuello en Copa Oro", "Haití nos manda a jugar contra México en cuartos de final", indican algunos titulares de la prensa costarricense. Costa Rica nunca le ha ganado a México en la Copa Oro y diversos comentaristas deportivos hablan de hasta un "milagro" para superar al máximo rival de la Concacaf. "Estamos preparados para ganarle a cualquier equipo," sentenció Matosas tras la derrota frente a los haitianos. Lee: México se lleva la victoria con un 3-2 contra MartinicaDurante la Copa Oro la defensa tica ha sufrido con la potencia física y la velocidad de los equipos caribeños, pero también se ha visto muy floja en la zona de ataque, en donde Matosas parece no haber encontrado aún a sus delanteros ideales. El corpulento Mayron George, quien juega en el Midtjylland danés, ha sido estelar en dos partidos, en los que marcó un gol, pero se vio mal a la hora de definir varias ocasiones claras dentro del área chica. También ha probado en el ataque a Jonathan McDonald y Álvaro Saborío, e incluso ante Haití puso al '10' Bryan Ruiz como segundo punta. El atacante del León Joel Campbell, quien firmó una buena temporada en su club, tampoco ha podido causar mayor desequilibrio en la banda derecha. Matosas ha dicho que es "difícil" cambiar la mentalidad de un equipo que estaba acostumbrado durante los últimos ocho años a sistemas conservadores basados en la línea de cinco defensas. El seleccionador prefiere la línea de cuatro defensas y tomar riesgos para ir al ataque, una propuesta que Haití logró contrarrestar con presión en la mitad de la cancha y rápidos contragolpes. En los últimos minutos de ese compromiso Matosas recurrió a la línea de cinco defensas para intentar mantener al menos el empate 1-1, algo que al final no consiguió. El próximo sábado Matosas enfrentará una prueba de fuego contra México, el partido más importante desde que asumió el cargo en enero pasado. |