Valentina Giacinti, goleadora de la Serie pero sin goles en el Mundial de Francia, completó su mejor partido del torneo, marcó uno de los dos tantos de su equipo ante China (2-0) y condujo a su selección hacia los cuartos de final 28 años después. La delantera del Milan, hasta ayer era testigo directo de los tantos de sus compañeras. Otros nombres menos eficientes en el arte del gol como Barbara Bonansea, Aurora Galli o Cristiana Girelli se habían llevado casi todos los honores en la primera fase, con sus múltiples aciertos. Los 21 tantos que convirtieron a Giacinti en máxima goleadora de la liga italiana exigían un despertar de la jugadora del Milan en un duelo importantísimo, y cumplió. Y es que Italia, después de firmar una primera fase vistosa, con sólo una derrota ajustada ante Brasil, quería dar otro paso hacia su mejor registro en un Mundial. Ante una selección correosa pero no tan gigante como la que llegó a la final de EU 1999, Italia quería igualar los cuartos del primer torneo disputado en China en 1991. Lee: Estados Unidos sufre ante EspañaItalia prácticamente es una novata. Puede estar a la altura de España, en plena explosión y con una participación más en un Mundial. En Francia acumula su tercera presencia y su juego alegre, con un estilo diferente a la selección masculina, presagiaba espectáculo en Montpellier. Lo ofrecieron durante los primeros veinte minutos. China sucumbió en el inicio, superada por el toque, el control y los rápidos contragolpes de las chicas dirigidas por Milena Bertolini. Con una auténtica jugona como Manuela Giugliano al mando y con la asociación de Girelli y Giacinti arriba, China no pudo sobrevivir a ese empuje inicial. En el minuto 15 un error chino en el centro del campo provocó la diana italiana. Giacinti robó la pelota, se lanzó a la portería de Peng Shimeng, asistió a Elisa Bartoli, que falló ante la guardameta y la del Milan apareció. Sin embargo, en la reanudación, un zarpazo de Aurora Galli, que antes del descanso sustituyó a Girelli por lesión, cerró la reacción de China con su tercer tanto del Mundial. La jugadora del Juventus hundió a las jugadoras asiáticas gracias a un disparo lejano con el que finiquitó el choque. El jarro de agua fría fue tremendo. Italia, aunque no creó más peligro, se defendió bien y el tiempo pasó sin remedio para China, incapaz de generar ocasiones claras para reducir distancias. |